Fintech y ecommerce forman una dupla de la que todo el mundo habla, pero poca gente entiende realmente cómo funciona en la práctica.
Clearco es un ejemplo que vale la pena conocer.
Fundada en 2015 en Canadá, la empresa levantó 100 millones de dólares en financiamiento del banco Macquarie Group, y su modelo de negocio llama la atención por un motivo bastante simple: financia startups de ecommerce sin pedir nada de lo que normalmente todo el mundo pide.
Sin participación societaria.
Sin equity.
Sin quedarse con una tajada del negocio. 💡
Mientras el mercado tradicional sigue exigiendo garantías físicas o pedazos de la empresa para liberar capital, Clearco llegó con una propuesta diferente, basada en ingresos futuros. Y eso marca toda la diferencia para quien está intentando crecer sin renunciar al control de su propio negocio.
Pero antes de pensar que este mercado es un camino de rosas, hay un detalle importante: el CEO de la empresa, Andrew Curtis, fue bastante directo al decir que este segmento puede ser muy traicionero para quienes trabajan con financiamiento de ecommerce.
Entonces, ¿qué hace que Clearco se destaque donde otras fintechs están tropezando? Es exactamente lo que vamos a explorar aquí. 👇
Cómo Funciona en la Práctica el Modelo de Capital No Dilutivo de Clearco
El concepto de capital no dilutivo puede sonar técnico a primera vista, pero la lógica detrás de él es bastante directa. Según Curtis, Clearco trajo al ecommerce una práctica ya común en el mundo offline, llamada financiamiento basado en ingresos. Cuando una startup tradicional necesita dinero para crecer, generalmente tiene dos salidas: pedir un préstamo bancario, que exige garantías que la mayoría de las empresas jóvenes no tienen, o buscar inversores, que entran en el negocio a cambio de una parte de la empresa.
Clearco rompe ese ciclo ofreciendo una tercera opción. Es importante dejar claro: la empresa no ofrece préstamos ni toma participación accionaria de las startups que financia. Lo que hace es adquirir una parte contractual de los ingresos futuros del negocio. Es decir, la empresa recibe capital ahora y devuelve un porcentaje de lo que va a facturar en los próximos meses. Y aquí hay un detalle interesante: a diferencia de un préstamo, Clearco suele recuperar el valor invertido dentro de un plazo de cuatro a seis meses.
En la práctica, el proceso comienza con el análisis de los datos de ingresos de la tienda. Clearco usa el historial de ventas para calcular cuánto puede recibir la empresa y a qué ritmo puede devolver el capital. No hay reuniones llenas de burocracia con ejecutivos de banco, no hay exigencia de garantía inmobiliaria. Lo que la fintech analiza es el comportamiento real de ventas del negocio, lo que hace el proceso mucho más ágil y accesible para empresas que están en fase de crecimiento acelerado pero que todavía no tienen los activos físicos que un banco tradicional exigiría.
Es justamente por eso que muchos fundadores eligen este modelo. Como no hay cesión de participación, este tipo de financiamiento se conoce en el mercado como capital no dilutivo. Los acreedores tradicionales, por otro lado, suelen pedir equity cuando se pierden pagos, o exigen que los fundadores pongan sus activos físicos como garantía, tipo inventario de productos y almacenes, que pasan a ser propiedad del acreedor en caso de que el capital no sea devuelto. La diferencia de enfoque es enorme. 💪
Por Qué el Mercado de Financiamiento de Ecommerce es Tan Complicado
Andrew Curtis no oculta que el segmento de financiamiento para ecommerce está lleno de trampas. En sus propias palabras, el espacio puede ser traicionero para fintechs como Clearco. Y tiene razón. Un ejemplo que ilustra bien esto es el caso de Parker, otra fintech que ofrecía servicios bancarios para empresas de ecommerce. Fundada en 2019, la empresa llegó a levantar 200 millones de dólares antes de declararse en quiebra en mayo de 2026. O sea, tener capital no es garantía de supervivencia en este mercado.
El problema empieza en la propia naturaleza del ecommerce: son negocios que pueden crecer muy rápido, pero que también dependen fuertemente de las grandes plataformas tecnológicas. Estas empresas son, en palabras de Curtis, consumidoras voraces de capital de trabajo. Cualquier cambio en algoritmos de plataformas, alteraciones en costos de publicidad digital o variaciones en el comportamiento del consumidor puede impactar profundamente el flujo de caja. Esto convierte la previsibilidad de ingresos en un desafío constante, y cualquier modelo de financiamiento que no tenga esto en cuenta está construyendo sobre terreno inestable.
Un punto que el propio Curtis destaca son los cambios recientes en las políticas de las grandes plataformas de publicidad. En los últimos años, se produjeron alteraciones en cadena: primero Google, después Meta y ahora Amazon pasaron a prohibir el uso de tarjetas de crédito para la compra de anuncios. Eso era una especie de resquicio que muchas startups usaban para acumular puntos de recompensa y ganar un respiro en el flujo de caja para pagar las campañas. Con el fin de esa posibilidad, muchos negocios se quedaron con menos oxígeno financiero para sostener sus operaciones de medios.
Al evaluar una empresa, Clearco mira primero el crecimiento consistente de ingresos, al fin y al cabo está comprando facturación futura. Pero enseguida viene la segunda mayor fuente de gastos que la fintech financia: la publicidad online. El mayor gasto financiado por la empresa es la adquisición de inventario, como cuando las tiendas se abastecen para fechas como el Black Friday. Es decir, marketing e inventario son exactamente los dos puntos donde el dinero del ecommerce más se escurre. Empresas que entraron en este mercado sin entender estas dinámicas terminaron financiando negocios que parecían saludables en los datos, pero que escondían fragilidades operativas que solo aparecen cuando el dinero ya está en caja.
Crecimiento Omnicanal y la Dependencia de las Grandes Plataformas
Uno de los motivos más comunes por los que las startups de ecommerce buscan nuevos financiamientos es la expansión hacia nuevos canales de venta. Curtis explica que muchas marcas nacen en el entorno digital y en las redes sociales, pero después quieren invertir en ventas en Amazon o dar el salto al retail físico, entrando en cadenas de supermercados, por ejemplo. Cada nuevo frente de estos requiere capital, y ahí es donde entra el papel de fintechs como Clearco.
Curtis, que viene del mundo bancario y de las finanzas y no del ecommerce, describe a estas empresas como una tropa ágil. Y esa agilidad es justamente lo que les permite adaptarse rápido a los cambios del mercado. Pero esa misma característica trae un riesgo incorporado: la dependencia de las grandes plataformas tecnológicas. Marcas consolidadas y empresas de todos los sectores sienten las fluctuaciones macroeconómicas y los efectos de aranceles, pero el ecommerce carga con un factor extra de inestabilidad por depender directamente de terceros gigantescos.
Y esos terceros cambian las reglas todo el tiempo. Curtis cita ejemplos bien concretos: Apple hizo cambios en iOS que complicaron la vida de muchos negocios; Amazon altera sus mecanismos y empuja productos hacia abajo en los resultados de búsqueda; una actualización en el algoritmo del feed de Meta puede desviar todo el tráfico hacia otro lugar. Son cambios que la empresa no controla y que pueden impactar directamente los ingresos de un mes para otro. Como él mismo resume, existe una enorme cantidad de incertidumbre en el mundo hoy. 🌐
Aun con todo este escenario desafiante, Curtis es optimista respecto a las empresas de venta directa al consumidor. Destaca que ve mucha resiliencia y sofisticación en estos negocios de ecommerce. Y es exactamente esa capacidad de reinventarse frente a las adversidades lo que hace que el modelo de Clearco siga teniendo sentido, incluso en un terreno tan movedizo.
Crecer Sin Perder el Control: Lo Que los Fundadores de Ecommerce Necesitan Entender
Uno de los mayores dilemas de cualquier fundador de ecommerce en fase de crecimiento es exactamente ese: cómo escalar el negocio sin renunciar a algo que costó mucho construir. Quien ya pasó por el proceso de levantar una ronda de inversión sabe que, además del dinero, viene junto una serie de obligaciones, expectativas y, muchas veces, una pérdida gradual del control sobre las decisiones estratégicas de la empresa. El capital no dilutivo resuelve ese problema de raíz, porque el contrato es simple: recibes el dinero, lo devuelves con una tasa sobre los ingresos generados, y el negocio sigue siendo íntegramente tuyo.
Eso no significa que el financiamiento basado en ingresos sea la solución para todos los problemas de todos los negocios. Existen casos en los que el equity tiene total sentido, especialmente cuando el fundador busca no solo capital, sino también la red de contactos, la experiencia y la participación estratégica que un buen inversor puede aportar. La cuestión es que durante mucho tiempo esa era prácticamente la única opción disponible para quien quería crecer más allá de sus propios ahorros, principalmente porque las startups de este sector tenían poco acceso a préstamos bancarios tradicionales por ser negocios nuevos, con historial auditable limitado y fundamentos todavía en construcción.
Vale recordar que la categoría de marcas de ecommerce nacidas en el entorno digital es muchas veces vista como hija del capital de riesgo. Y eso ocurrió justamente por esa dificultad de acceder al crédito convencional. La llegada de modelos como el de Clearco cambia esa lógica y abre una alternativa real para negocios que ya tienen ingresos consistentes y que necesitan capital principalmente para escalar operaciones de marketing, comprar inventario o expandir canales de venta.
El papel de Clearco en este contexto va más allá de ser simplemente una fuente de capital. Al vincular la devolución del valor directamente a la facturación del negocio, la empresa alinea los incentivos de forma mucho más inteligente que un préstamo tradicional. En meses de ventas más flojas, la devolución acompaña el ritmo más lento; en meses de pico, acompaña el crecimiento. Esto transforma la relación en un modelo más cercano a una asociación, donde el éxito de la empresa que recibió el capital también es del interés de quien invirtió en ella. Y en un mercado tan movido por la incertidumbre y los cambios constantes de las grandes plataformas, tener esa flexibilidad puede ser justamente lo que hace que un negocio de ecommerce siga en pie mientras otros se quedan por el camino. 🎯
