Competencia de startups climáticas de Trellis pone a los centros de datos en el centro del debate sobre sostenibilidad
La innovación sostenible dejó de ser un tema opcional para convertirse en una necesidad real dentro de la infraestructura digital global. Y cuando hablamos de infraestructura digital, estamos hablando, inevitablemente, de centros de datos — las estructuras físicas que sostienen prácticamente todo lo que hacemos en línea, desde un mensaje en WhatsApp hasta una consulta a un modelo de inteligencia artificial generativa.
Los centros de datos están creciendo a un ritmo que pocos imaginaban hace cinco años, y ese crecimiento tiene un precio alto: un consumo de energía que ya preocupa a gobiernos, empresas e inversores en todo el mundo. Solo para hacerse una idea del tamaño del desafío, estudios recientes señalan que los centros de datos ya representan entre el 1% y el 2% de toda la energía eléctrica consumida en el planeta — y ese número tiende a crecer de forma significativa en los próximos años, impulsado por la explosión de la inteligencia artificial, el streaming y la computación en la nube.
Es en ese escenario donde un grupo de startups comienza a ganar atención — y muy merecida.
El día 20 de mayo de 2026, a las 12h en horario de Nueva York, Trellis organiza una nueva edición de su famoso formato de competencia, el Climate Tech Startups to Watch, con enfoque total en soluciones para centros de datos. Cinco empresas presentarán sus ideas en pitches rápidos y directos, ante especialistas del sector y un público que también tiene voz activa en la elección del ganador.
No es solo un evento corporativo más. Es un termómetro real de lo que está por venir en tecnología climática aplicada a la infraestructura digital — y las soluciones que aparecerán ahí tienen potencial para cambiar bastante la forma en que pensamos la energía limpia dentro del universo tech. ⚡
Por qué los centros de datos se convirtieron en el centro de atención climática
Existe una razón muy concreta para que los centros de datos se hayan convertido en uno de los principales blancos de las discusiones sobre sostenibilidad en el sector tecnológico. Estas estructuras físicas que almacenan y procesan una cantidad absurda de datos necesitan funcionar las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin interrupciones. Y para eso, consumen energía eléctrica en volúmenes que rivalizan con el consumo de ciudades enteras. Cuando envías un mensaje, haces una búsqueda en Google o pides una recomendación a una IA, hay un servidor en algún lugar del mundo trabajando para eso — y ese servidor necesita electricidad.
El problema se profundiza cuando miramos la refrigeración de estas estructuras. Buena parte de la energía consumida por un centro de datos no se destina al procesamiento de datos en sí, sino a mantener los equipos en una temperatura operativa segura. Los sistemas de refrigeración tradicionales son energéticamente ineficientes y, en muchos casos, todavía dependen de fuentes de energía fósil para funcionar. Esto crea un ciclo difícil de romper sin una intervención tecnológica real e inteligente — y es exactamente ahí donde las startups de tecnología climática entran con toda su fuerza.
Con la carrera por la inteligencia artificial acelerando a una velocidad impresionante, la demanda de infraestructura digital solo tiende a crecer. Empresas como Microsoft, Google y Amazon ya anunciaron inversiones multimillonarias en nuevos centros de datos alrededor del mundo, incluyendo América Latina. Esto significa que la presión por soluciones de energía limpia y eficiencia energética no es una tendencia pasajera — llegó para quedarse y va a definir qué empresas de tecnología logran operar de forma sostenible y competitiva en los próximos años.
Qué es el Climate Tech Startups to Watch y por qué importa
El Climate Tech Startups to Watch es un formato de competencia creado por Trellis con un objetivo bien claro: poner bajo los reflectores a las empresas que están desarrollando soluciones reales para los problemas climáticos más urgentes del sector tecnológico. La edición de 2026 tiene un enfoque específico y bastante relevante: está completamente orientada a los desafíos de sostenibilidad dentro de los centros de datos.
El formato es simple y eficiente: cinco startups seleccionadas presentan sus proyectos en pitches ágiles y objetivos, en un modelo que prioriza la claridad de las ideas y el impacto práctico de las soluciones propuestas. Cada fundador responde a preguntas hechas por especialistas reconocidos del sector, creando una conversación en vivo sobre hacia dónde se dirige la sostenibilidad de los centros de datos y qué se necesita para escalar estas soluciones.
El diferencial de este evento respecto a otros formatos de competencia es la participación activa del público. Además de los especialistas del sector que evalúan las presentaciones con criterios técnicos bien definidos, quienes asisten también tienen poder de voto. El público puede ayudar a elegir al ganador, enviando a una startup a la final presencial en el Trellis Impact 26, programado para el 24 de junio en San Francisco, donde la empresa competirá por el título de Startup de Tecnología Climática del Año de Trellis en 2026.
Esto crea una dinámica interesante, porque obliga a las startups a comunicar sus soluciones de forma accesible, sin depender de tecnicismos que solo tienen sentido para quienes ya están dentro del mercado. El resultado es una vitrina que equilibra profundidad técnica con capacidad de comunicación — dos habilidades que cualquier startup necesita dominar para crecer de verdad.
Más allá de la competencia en sí, el evento funciona como un retrato fiel de lo que está ocurriendo en la frontera de la innovación sostenible aplicada a la infraestructura digital. Las startups que llegan hasta esta etapa ya pasaron por un proceso de curaduría, lo que significa que lo que se presentará el 20 de mayo no son solo promesas — son soluciones con algún nivel de validación técnica y de mercado. Esto convierte al evento en un punto de referencia importante para inversores, gestores de tecnología y cualquier persona que quiera entender hacia dónde se dirige la tecnología climática. 🌱
Las cinco startups que competirán en mayo de 2026
Una de las partes más interesantes de esta edición del Climate Tech Startups to Watch es la diversidad tecnológica de las cinco startups seleccionadas. Cada una ataca un problema diferente dentro del ecosistema de los centros de datos, lo que muestra cómo la búsqueda de sostenibilidad en este sector es multifacética y va mucho más allá de simplemente cambiar la fuente de energía.
Airloom Energy — energía eólica de nueva generación
Liderada por Neal Rickner, CEO de la empresa, Airloom Energy está trabajando en un enfoque diferente para la generación de energía eólica. En lugar de las turbinas convencionales que ya conocemos, la propuesta de Airloom involucra un sistema de nueva generación de captación de energía del viento, pensado para ser más ligero, más económico y más flexible en su instalación. Esto puede ser un punto de inflexión para centros de datos que buscan fuentes renovables integradas a sus operaciones sin depender de grandes parques eólicos tradicionales.
etalytics — optimización energética con inteligencia artificial
Cofundada y liderada por Niklas Panten, etalytics utiliza inteligencia artificial para optimizar el consumo de energía en ambientes industriales y de infraestructura digital. La idea es usar algoritmos avanzados para identificar cuellos de botella y redistribuir cargas de trabajo de forma más eficiente, reduciendo el desperdicio de energía sin comprometer el rendimiento. Este tipo de solución basada en software inteligente es particularmente atractiva porque puede implementarse en centros de datos ya existentes, sin necesidad de grandes reformas físicas.
Aikido Technologies — infraestructura de IA offshore
Sam Kanner, CEO de Aikido Technologies, trae una propuesta bastante audaz: llevar la infraestructura de inteligencia artificial a ambientes offshore, es decir, fuera del continente. Este enfoque puede resolver simultáneamente dos problemas críticos de los centros de datos — el espacio en tierra firme, cada vez más disputado, y la refrigeración, que se vuelve naturalmente más eficiente en ambientes marítimos. Es el tipo de solución que desafía el modelo convencional de dónde y cómo construimos infraestructura digital.
WAVR Technologies — captación de agua de nueva generación
WAVR Technologies, dirigida por Rich Sloan, se enfoca en un recurso que muchas veces queda en segundo plano en las discusiones sobre centros de datos: el agua. Los centros de datos consumen volúmenes enormes de agua para refrigeración, y en regiones donde este recurso es escaso, esto se convierte en un problema serio. WAVR está desarrollando una tecnología de captación de agua de nueva generación que puede reducir drásticamente la dependencia de fuentes hídricas tradicionales, haciendo que la operación de los centros de datos sea más sostenible en términos de consumo de agua.
Magnefy — almacenamiento magnético de energía
Cerrando el quinteto, Magnefy, cofundada y liderada por Joseph Kao, trabaja con almacenamiento magnético de energía. Esta es un área que está ganando tracción en el mercado como alternativa a las baterías de litio tradicionales, ofreciendo potencialmente mayor durabilidad, menor degradación a lo largo del tiempo y una huella ambiental más ligera. Para centros de datos que necesitan fuentes de energía confiables y constantes, contar con una opción de almacenamiento eficiente es fundamental para viabilizar la transición hacia energías renovables de forma completa.
Quiénes están evaluando a las startups
El panel de especialistas de esta edición cuenta con nombres relevantes del mundo de inversiones en tecnología climática. Katherine He, inversora de TDK Ventures, y Jamie Daudon, inversora de The Westly Group, analizarán los pitches y harán preguntas a los fundadores durante las presentaciones. La presencia de inversoras con este perfil es una señal clara de que el mercado de capital de riesgo está prestando atención al cruce entre sostenibilidad e infraestructura digital — y está dispuesto a poner dinero en estas soluciones.
La moderación queda a cargo de Jake Mitchell, Director de Innovación en Tecnología Climática de Trellis Group, quien conduce la conversación y asegura que el público tenga claridad sobre las implicaciones técnicas y de mercado de cada solución presentada.
El papel del público en la definición del ganador
Uno de los elementos más interesantes del formato del Climate Tech Startups to Watch es que la decisión no queda restringida a un pequeño grupo de jurados. El público que sigue el webinar en vivo tiene la posibilidad de votar e influir directamente en qué startup avanza a la final presencial. Esta mecánica democratiza el proceso y crea un nivel de participación que va más allá de la audiencia pasiva.
Para las startups, esto representa una prueba doble: necesitan convencer tanto a los especialistas como a un público más amplio, que puede no tener experiencia técnica profunda, pero que sabe identificar el potencial de impacto de una solución cuando está bien comunicada. Es un ejercicio valioso y que refleja, de cierta forma, el desafío real que estas empresas enfrentan en el mercado — donde es necesario hablar tanto con ingenieros como con inversores, reguladores y clientes finales.
Lo que 2026 está señalando para la sostenibilidad en el sector tech
Lo que el evento de Trellis en mayo de 2026 representa es, en realidad, un síntoma de un cambio mucho mayor que está ocurriendo en toda la industria tecnológica. La presión regulatoria está aumentando en varias regiones del mundo, especialmente en Europa, donde las metas de descarbonización para centros de datos ya tienen plazos definidos y metas cada vez más ambiciosas. En Estados Unidos, el debate también avanza, con iniciativas federales y estatales que comienzan a exigir mayor transparencia sobre el consumo energético de grandes infraestructuras digitales. En América Latina, el crecimiento acelerado del sector también empieza a poner el tema en la agenda de las autoridades regulatorias.
Para las startups de tecnología climática, este ambiente regulatorio más exigente es, paradójicamente, una gran oportunidad. Empresas que desarrollan soluciones capaces de ayudar a los grandes actores del sector a cumplir sus metas de sostenibilidad tienen un mercado enorme y creciente por delante. La cuestión ya no es si las grandes empresas tecnológicas van a necesitar estas soluciones — es cuándo y a qué velocidad se producirá esa adopción. Y las señales de 2026 indican que ese momento está llegando más rápido de lo que mucha gente esperaba.
La diversidad de las soluciones presentadas en esta edición del Climate Tech Startups to Watch — que va desde energía eólica de nueva generación hasta almacenamiento magnético, pasando por infraestructura offshore y optimización por IA — ilustra cómo el problema de la sostenibilidad de los centros de datos exige un enfoque amplio. No existe una solución mágica. La respuesta vendrá de una combinación de tecnologías trabajando juntas, cubriendo diferentes frentes simultáneamente: generación de energía, almacenamiento, refrigeración, uso de agua y eficiencia operativa.
La innovación sostenible dentro del sector de centros de datos no es, por lo tanto, una narrativa de nicho ni una apuesta a largo plazo sin certeza. Es una respuesta concreta a una demanda real, urgente y creciente. Las startups que están desarrollando estas soluciones ahora están posicionadas en un punto bastante estratégico — entre la necesidad urgente de descarbonización de la infraestructura digital y la capacidad técnica de entregar algo que realmente funcione a escala.
Y es exactamente ese encuentro entre problema y solución lo que hace que eventos como el Climate Tech Startups to Watch sean tan relevantes para quienes quieren seguir de cerca el futuro de la tecnología. El 20 de mayo promete ser una ventana hacia lo que veremos con mucha más frecuencia en los próximos años: tecnología y sostenibilidad caminando juntas, no como opuestos, sino como partes esenciales de una misma ecuación. 🚀
