Amazon obtiene orden judicial para bloquear al agente de compras con IA de Perplexity
Una jueza federal de Estados Unidos concedió una orden judicial temporal que bloquea a la startup Perplexity de acceder al sitio de Amazon a través de su navegador de inteligencia artificial llamado Comet. La decisión representa un nuevo capítulo de una disputa que viene cobrando fuerza desde noviembre, cuando Amazon demandó a Perplexity alegando que la startup tomó medidas para ocultar sus agentes de IA y continuar haciendo scraping en el sitio de la minorista sin autorización. Perplexity, por su parte, calificó la demanda — presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California — como una táctica de intimidación.
El caso llama la atención por enfrentar a dos bandos muy representativos del momento actual de la tecnología: por un lado, la mayor minorista en línea del planeta intentando proteger su ecosistema; por el otro, una de las startups de IA más comentadas del mercado, apostando a que el futuro de las compras será conducido por asistentes inteligentes. El desenlace de esta batalla podría definir cómo los agentes autónomos de inteligencia artificial van a interactuar con grandes plataformas de comercio electrónico en los próximos años.
Qué es Comet y por qué Amazon se sintió amenazada
Comet es un AI shopping agent desarrollado por Perplexity, una de las startups más comentadas del panorama de inteligencia artificial en los últimos meses. La propuesta del agente es relativamente sencilla de entender, pero técnicamente ambiciosa: funciona como un asistente personal de compras que navega por tiendas en línea, compara precios, selecciona productos y puede incluso finalizar pedidos de forma autónoma. En la práctica, Comet actúa como si fuera el propio consumidor, accediendo a plataformas de comercio electrónico, rellenando datos y haciendo clic en los botones de compra en nombre de quien lo activó. Todo esto sin que el usuario necesite abrir el navegador ni acceder a ningún sitio manualmente.
El problema es que Amazon nunca autorizó ese tipo de acceso automatizado a su sitio. La empresa argumenta que Comet viola sus términos de uso al realizar scraping de datos, simular comportamiento humano y ejecutar transacciones sin consentimiento de la plataforma. Para Amazon, permitir que un agente externo navegue libremente por su infraestructura representa riesgos de seguridad, compromete la experiencia de sus propios clientes y sienta precedentes peligrosos para que cualquier herramienta de IA haga lo mismo.
Además, Amazon alega que Perplexity se beneficia comercialmente de toda la estructura de catálogo, logística y fijación de precios construida por la minorista a lo largo de décadas, sin contribuir con nada a cambio. La reacción de Amazon fue rápida y directa: la empresa presentó una demanda judicial pidiendo que la Justicia bloqueara inmediatamente el funcionamiento de Comet en su marketplace.
La decisión de la Justicia y los argumentos presentados
En una decisión fechada el lunes, la jueza federal Maxine Chesney escribió que Amazon presentó evidencias sólidas de que el navegador Comet de Perplexity accedió a su sitio bajo la dirección del usuario, pero sin autorización de la gigante del comercio electrónico. Según la magistrada, Amazon presentó pruebas esencialmente incontestables de que gastó más de 5 mil dólares para responder al problema, incluyendo numerosas horas en las que sus empleados trabajaron para desarrollar herramientas que bloquearan el acceso de Comet a sus herramientas privadas de clientes e impidieran futuros accesos no autorizados.
Con base en estas evidencias, la jueza concluyó que Amazon demostró probabilidad de éxito en el fondo de su reclamación. La decisión incluye una suspensión de una semana para permitir que Perplexity apele la orden.
La portavoz de Amazon, Maxine Tagay, afirmó que la medida cautelar preliminar es un paso importante para mantener una experiencia de compra confiable para sus clientes. Tagay también declaró que la empresa está deseosa de seguir presentando sus argumentos en el tribunal.
Por su parte, Perplexity informó en un comunicado que seguirá luchando por el derecho de los usuarios de internet de elegir cualquier IA que deseen.
Lo que Amazon alega sobre seguridad y publicidad
En la demanda original, Amazon escribió que los agentes de Perplexity representan riesgos de seguridad para los datos de los clientes porque pueden actuar dentro de sistemas informáticos protegidos, incluyendo cuentas privadas de clientes que requieren contraseña. Este punto es particularmente sensible porque involucra información como direcciones de entrega, datos de pago e historial de compras — datos que, en la visión de Amazon, no deberían ser manipulados por agentes externos sin supervisión adecuada.
La empresa también destacó impactos en su negocio de publicidad. Cuando sistemas de IA generan tráfico publicitario, las impresiones necesitan ser detectadas y filtradas antes de que los anunciantes puedan ser cobrados. Esto exige modificaciones en los sistemas de publicidad de Amazon, incluyendo el desarrollo de nuevos mecanismos de detección para identificar y excluir tráfico automatizado. Según Amazon, estas adaptaciones son necesarias para mantener obligaciones contractuales con anunciantes que pagan solo por impresiones humanas legítimas.
La posición de Perplexity
Del otro lado, Perplexity se defiende afirmando que Comet representa el futuro natural del comercio electrónico y que bloquear agentes de IA equivale a frenar la innovación tecnológica. La startup argumenta que los usuarios tienen el derecho de elegir cómo quieren hacer sus compras y que delegar esa tarea a un asistente inteligente es simplemente una evolución de lo que ya ocurre con comparadores de precios y extensiones de navegador.
Perplexity también alega que su agente no almacena datos de Amazon de forma permanente y que todo el proceso se realiza a petición y en beneficio del propio consumidor. Según la empresa, la verdadera motivación de Amazon no es proteger a sus usuarios, sino mantener el control absoluto sobre el recorrido de compra e impedir que competidores ofrezcan experiencias más eficientes y personalizadas mediante inteligencia artificial.
Amazon ha bloqueado decenas de agentes de IA
Cabe destacar que el caso de Perplexity no es aislado. Amazon ha bloqueado de forma amplia el acceso de agentes de IA a sus sitios de compras, impidiendo el paso a decenas de herramientas, incluyendo ChatGPT de OpenAI. Al mismo tiempo, la minorista invierte fuerte en sus propias soluciones de inteligencia artificial, como Rufus, un asistente de compras con IA que ya está disponible en su sitio web y aplicación.
Esta estrategia deja clara la posición de Amazon: la empresa no está en contra del uso de inteligencia artificial en el comercio electrónico, pero quiere que esto ocurra bajo sus propias reglas y dentro de su ecosistema. El mensaje para el mercado es que las integraciones con la plataforma deben hacerse a través de APIs oficiales y con autorización explícita, y no mediante agentes autónomos que acceden al sitio como si fueran usuarios comunes.
Qué significa esto para el futuro de las compras con IA
Esta disputa entre Amazon y Perplexity va mucho más allá de un caso aislado que involucra un único producto. Plantea cuestiones fundamentales sobre quién controla la experiencia de compra en internet y hasta qué punto los agentes de IA pueden actuar como intermediarios entre consumidores y plataformas. El concepto de AI shopping agent está ganando tracción rápidamente en el mercado, con diversas empresas desarrollando herramientas similares a Comet.
Si la Justicia estadounidense decide que plataformas como Amazon tienen el derecho de bloquear estos agentes, esto podría crear un precedente que limite significativamente el avance de esta tecnología. Por otro lado, si Perplexity logra revertir la decisión, podría abrir el camino para una nueva era en la que los asistentes inteligentes hagan prácticamente todo por el consumidor, desde buscar hasta pagar.
El escenario también pone en evidencia una tensión creciente entre grandes corporaciones tecnológicas y startups de inteligencia artificial. Empresas como Amazon invirtieron miles de millones de dólares para construir ecosistemas cerrados y optimizados, donde cada detalle de la experiencia del usuario está controlado para maximizar conversiones y fidelidad. Cuando un agente externo entra en ese ecosistema y conduce el proceso de compra de forma autónoma, esencialmente le quita a Amazon el poder de influir en las decisiones de consumo, mostrar recomendaciones personalizadas y promover sus propios productos y servicios. Esto representa una amenaza directa al modelo de negocio de la empresa, que depende fuertemente de la publicidad interna y del control sobre el recorrido del cliente.
Para los consumidores, el desenlace de esta batalla judicial puede tener impactos muy concretos en el día a día. Imagina tener un asistente que conoce tus preferencias, monitorea precios automáticamente, aplica cupones y finaliza compras en el momento más ventajoso, todo sin que necesites hacer nada 🤖. Ese es el futuro que empresas como Perplexity están intentando construir. Sin embargo, sin acuerdos claros entre agentes de IA y plataformas de comercio electrónico, ese futuro podría tardar más de lo esperado en concretarse.
Regulación y los próximos pasos
Uno de los aspectos más relevantes de este caso es la ausencia de regulación específica para agentes autónomos de inteligencia artificial en el entorno de compras en línea. Actualmente, las leyes que Amazon utiliza para fundamentar su demanda fueron creadas hace décadas, en una época en la que nadie imaginaba que un robot podría hacer compras solo. La Computer Fraud and Abuse Act, por ejemplo, fue pensada para combatir intrusiones en sistemas informáticos y no necesariamente para regular el uso de AI shopping agents como Comet. Esto crea una zona gris jurídica que los tribunales ahora necesitan interpretar, y el resultado puede variar bastante dependiendo de cómo la Justicia entienda la diferencia entre acceso no autorizado y uso legítimo en nombre del consumidor.
Perplexity ya señaló que planea apelar la decisión y que está dispuesta a llevar el caso hasta las últimas instancias, si es necesario. La empresa cree que la tendencia global es de mayor apertura para los agentes de IA y que intentar bloquear esta tecnología es como intentar frenar el avance de la propia internet.
Mientras tanto, Amazon refuerza que está abierta a alianzas e integraciones, siempre y cuando se realicen a través de sus APIs oficiales y dentro de sus términos de uso. Es decir, la gigante del comercio electrónico no está en contra del uso de inteligencia artificial en las compras, pero quiere que esto ocurra bajo sus propias condiciones y con su supervisión.
Por qué este caso importa para todo el sector tecnológico
El caso Amazon versus Perplexity probablemente será seguido de cerca por toda la industria tecnológica. Startups que están desarrollando agentes autónomos de compras, grandes minoristas que temen perder el control sobre la experiencia del cliente e hasta legisladores que necesitarán crear reglas claras para este nuevo escenario — todos están pendientes de lo que va a suceder.
La decisión final podría definir las reglas del juego para toda una generación de productos basados en inteligencia artificial aplicada al comercio electrónico. Si Amazon gana, la tendencia es que otras plataformas sigan el mismo camino y refuercen sus barreras contra agentes externos. Si Perplexity logra revertir la situación, el mercado podría presenciar una verdadera carrera entre startups de IA para ofrecer asistentes de compras cada vez más sofisticados y autónomos.
Lo que está en juego, en el fondo, es una disputa de poder sobre quién define los términos del comercio digital del futuro. Y esta es una historia que todavía está lejos de terminar 🔍
