Para compartir:

CEO de Qualcomm Afirma que 2026 es el Año de los Agentes de IA y que el Reinado del Smartphone Está Llegando a su Fin

Inteligencia Artificial está a punto de cambiar el dispositivo que más usas en tu día a día, y quien lo dice no es cualquier persona.

Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, hizo una afirmación que tomó a muchos por sorpresa: el smartphone está perdiendo el trono. Según él, 2026 será el año en que los agentes de IA dejen de ser una curiosidad tecnológica y se conviertan en realidad para el consumidor común. Pero espera, ¿qué exactamente está reemplazando al celular? La respuesta de Amon va desde gafas inteligentes hasta joyas, pins y colgantes conectados, todos funcionando como una nueva capa de interfaz entre tú y la inteligencia artificial.

Y detrás de todo esto está Qualcomm, una empresa de la que quizás nunca hayas escuchado, pero que está presente en cerca de 5 mil millones de dispositivos alrededor del mundo. Sí, tu celular probablemente tiene un chip de ellos. Nos sumergimos a fondo en la visión de Amon sobre el futuro de la tecnología personal, entendiendo por qué cree que estamos viviendo un momento tan transformador como el giro de internet en los años 2000, y lo que esto significa para ti en los próximos años. 🚀

El Momento en que Todo Empieza a Cambiar

Para entender la magnitud de lo que Cristiano Amon está previendo, es importante tener contexto. Qualcomm no es una marca que aparezca en los estantes de las tiendas, pero es la columna vertebral de buena parte de los smartphones modernos. Los chips Snapdragon, fabricados por la empresa, están dentro de dispositivos de Samsung, Google, Xiaomi y decenas de otras marcas. Cuando el CEO de esta empresa dice que el celular está perdiendo relevancia, no está especulando a la ligera. Está mirando datos reales de mercado, el comportamiento de consumo y la dirección que los grandes fabricantes están tomando tras bambalinas.

La tesis central de Amon es que la inteligencia artificial está creando una ruptura parecida a la que ocurrió cuando internet se popularizó. En los años 2000, nadie imaginaba que el celular iba a reemplazar a la computadora para tantas tareas cotidianas. Hoy, pocos años después, la mayoría de las personas usa el smartphone para prácticamente todo: banco, trabajo, entretenimiento, comunicación. La pregunta que Amon plantea es: ¿por qué el smartphone sería el punto final de esa evolución? ¿Por qué la interfaz definitiva entre humano y tecnología tendría que ser una pantalla que sostienes en la mano?

La respuesta, según él, es que no tiene por qué serlo. Y la Personal AI, es decir, una inteligencia artificial personalizada que conoce tus hábitos, tus preferencias y tus necesidades, es lo que va a hacer posible ese salto. Cuando la IA es lo suficientemente buena como para entender contexto, anticipar demandas y actuar de forma autónoma, no necesita una pantalla grande para funcionar. Puede estar en unas gafas, en un pin prendido a la ropa, en un colgante o incluso en un dispositivo auditivo. El punto es que la interfaz cambia, pero la inteligencia detrás permanece y se vuelve aún más poderosa. 🤯

Qualcomm Como Protagonista Silenciosa de la Revolución Tecnológica

Amon suele decir que Qualcomm es probablemente la mayor empresa que nadie conoce. Y tiene sentido. Con 40 años de historia y presencia en prácticamente todas las generaciones de conectividad inalámbrica, del 2G al futuro 6G, la compañía construyó una base tecnológica que va mucho más allá de los procesadores de celular. Hoy Qualcomm suministra chips y plataformas para automóviles, PCs, dispositivos vestibles, robótica industrial e incluso centros de datos.

Esa diversificación no ocurrió por casualidad. Cuando Amon asumió como CEO hace cinco años, aproximadamente el 75% de los ingresos de la empresa provenía del segmento de smartphones. Él convirtió la diversificación en la prioridad número uno de su gestión. El objetivo declarado es llegar a una división 50-50 entre ingresos móviles y no móviles para 2029, con el negocio fuera de smartphones proyectado para alcanzar cerca de 22 mil millones de dólares.

La entrada al mercado automotriz es un ejemplo emblemático. Muchos dudaron cuando Qualcomm anunció sus planes para el sector, especialmente después de que el intento de adquisición de NXP no se concretara. Hoy, la empresa es considerada una de las mayores proveedoras de silicio avanzado para la industria automotriz. El mismo escepticismo apareció cuando Qualcomm decidió competir en el mercado de PCs, dominado por la arquitectura x86 de Intel y AMD. Amon creyó que la convergencia entre tecnología móvil y computación personal abriría espacio para los chips basados en ARM de Qualcomm, y el mercado comenzó a dar señales de que tenía razón.

Esa capacidad de reinvención, según Amon, es parte del ADN de la empresa. Él resalta que, con cada nueva generación de conectividad inalámbrica, empresas que parecían imbatibles desaparecieron, mientras que Qualcomm sobrevivió a todas las transiciones. Para él, la cultura interna de curiosidad, innovación y disposición para aprender cosas nuevas es lo que sostiene la ejecución simultánea de tantos frentes de negocio.

Reciba el mejor contenido sobre innovación en su correo electrónico.

Todas las noticias, consejos, tendencias y recursos que buscas, directamente en tu bandeja de entrada.

Al suscribirte al boletín informativo, aceptas recibir comunicaciones de Método Viral. Nos comprometemos a proteger y respetar siempre tu privacidad.

Wearables y la Nueva Frontera de la Tecnología Personal

Los wearable devices, o dispositivos vestibles, existen desde hace algún tiempo. Smartwatches, auriculares con cancelación de ruido y pulseras fitness ya forman parte de la rutina de mucha gente. Pero lo que Amon está describiendo va mucho más allá de medir tus pasos o revisar notificaciones en la muñeca. Está hablando de dispositivos que funcionan como extensiones reales de tu cognición, que se comunican entre sí y con la nube de forma continua, y que son impulsados por agentes de IA capaces de tomar decisiones, ejecutar tareas e interactuar con el mundo por ti.

Las gafas inteligentes son quizás el ejemplo más concreto de ese futuro cercano. Empresas como Meta ya están invirtiendo fuerte en esta categoría, y la alianza de Qualcomm con diferentes fabricantes de hardware coloca a la empresa en una posición central para suministrar los chips que van a ejecutar esos agentes de IA directamente en el dispositivo, sin depender de una conexión constante con la nube. Esto es lo que los especialistas llaman on-device AI, es decir, la inteligencia artificial procesada localmente, lo que trae más velocidad, más privacidad y menos latencia para la experiencia del usuario.

Amon está particularmente entusiasmado con las gafas como formato principal. La lógica es casi intuitiva: las gafas quedan cerca de tus ojos, tus oídos y tu boca, exactamente los sentidos que una IA necesita acceder para comprender el mundo del mismo modo que tú lo comprendes. Cuando giras la cabeza, la cámara de las gafas ve lo que tus ojos ven. Cuando hablas, el micrófono lo capta. Cuando algo aparece en tu campo de visión, la IA puede leer, interpretar y actuar.

Y hay un detalle que hace esta transición aún más interesante: la mezcla entre moda y tecnología. A diferencia de un PC o smartphone, que son dispositivos electrónicos de consumo con marcas tecnológicas, los wearables son cosas que te pones encima. Esto significa que la elección del dispositivo va a ser tan personal como la elección de una prenda de ropa o un accesorio. Amon cree que esto va a fragmentar el mercado de forma saludable, con muchas empresas compitiendo por espacio, incluyendo marcas de moda que pueden convertirse en empresas de tecnología. Es un escenario bastante diferente de la concentración actual entre Apple y Google en el mundo de los smartphones.

Además de las gafas, Amon menciona categorías de dispositivos que todavía suenan futuristas, pero que ya están en desarrollo: joyas conectadas, pins que te prendes en la ropa y colgantes con micrófonos y altavoces discretos. Todos ellos funcionarían como puntos de acceso para tu Personal AI, que estaría siempre disponible, siempre aprendiendo y siempre lista para ayudar. Imagina pedirle a tu IA que agende una reunión, responda un correo electrónico o traduzca una conversación en tiempo real, todo sin sacar el celular del bolsillo. Ese es el escenario que Qualcomm está ayudando a construir. 🎯

El Papel del 6G en Esta Transformación

Una pieza fundamental de este rompecabezas es la conectividad. Y aquí entra el 6G, la próxima generación de redes móviles que todavía está en desarrollo, pero que promete velocidades y niveles de latencia que van a hacer que el 5G parezca lento. El 6G no se trata solo de navegar más rápido en internet. Se trata de crear una infraestructura de comunicación capaz de soportar miles de millones de dispositivos conectados simultáneamente, con intercambio de datos en tiempo casi real y con capacidad de integrar comunicaciones terrestres y satelitales de forma transparente.

Amon hizo una observación curiosa durante su presentación en el Mobile World Congress: toda generación par de conectividad inalámbrica fue enorme. El 2G fue revolucionario, el 4G lo cambió todo con el streaming de video y las aplicaciones móviles, y el 6G promete ser la mayor transición jamás vista. Una de las funcionalidades más impactantes, según él, será el uplink de alta velocidad. Si el 5G hizo posible transmitir video en alta definición a tu celular, el 6G va a permitir que transmitas datos en masa hacia la nube. En la práctica, cada persona usando unas gafas inteligentes se convierte en una cámara ambulante, y toda esa información visual alimenta a los agentes de IA con contexto del mundo real en tiempo real.

Pero el 6G va más allá de la velocidad. Amon describió cómo las señales de radiofrecuencia pueden ser tratadas como datos de sensor físico para inteligencia artificial. Piensa en los sistemas de conducción autónoma de los autos modernos, que usan cámaras y radares para mapear el entorno alrededor del vehículo. Ahora imagina esa misma lógica aplicada a escala nacional o global, con cada dispositivo conectado a la red 6G contribuyendo a un mapeo continuo del mundo. El resultado sería algo como un gemelo digital del planeta entero, actualizado en tiempo real, capaz de rastrear vehículos, peatones, bicicletas, drones y cualquier otro objeto en movimiento.

Las implicaciones prácticas son impresionantes: gestión de tráfico urbano en tiempo real, detección de drones, coordinación de flotas autónomas, economía aérea del futuro y mucho más. Y para Qualcomm, que ya actúa en dispositivos, redes y centros de datos, el 6G representa la oportunidad de ofrecer una solución de punta a punta, desde el chip en tus gafas hasta el servidor que procesa los datos en la nube. 📡

El Ecosistema de Ti: Cuando el Agente Sustituye al Sistema Operativo

Una de las ideas más provocadoras que Amon presentó es el concepto del ecosistema de ti. Hasta ahora, el mundo digital fue construido alrededor del smartphone. Todo gira en torno a ese dispositivo: tus aplicaciones, tus fotos, tus mensajes, tus compras. Si tienes un smartwatch, su función principal es extender las capacidades del teléfono. Si cambias de marca, muchas veces necesitas empezar de cero.

Con los agentes de inteligencia artificial, ese centro de gravedad cambia. El agente se convierte en el punto central de tu vida digital, y se manifiesta en diferentes dispositivos según la necesidad. Puede ser en las gafas cuando estás caminando por la calle, en el PC cuando estás trabajando, en el auto cuando estás conduciendo, o en unos auriculares cuando estás haciendo ejercicio. Lo importante es que el agente es continuo, contextual y personalizado, independientemente del hardware que estés usando en ese momento.

Esto también cambia radicalmente el punto de control de la industria. Hoy, quienes dominan el ecosistema móvil son los sistemas operativos y sus respectivas tiendas de aplicaciones. En el futuro que Amon describe, el control pasa a los agentes de IA que elijas usar. Y no será necesariamente un único agente dominante. Habrá diferentes opciones, así como hoy existen diferentes navegadores, asistentes y plataformas. La competencia será por confianza, utilidad y experiencia de usuario, no por lock-in de sistema operativo.

Amon citó el ejemplo de OpenClaw, un agente de IA que causó gran impacto al ser lanzado, demostrando capacidades impresionantes de automatización, aunque levantó preocupaciones serias sobre ciberseguridad. También mencionó que ByteDance, en China, ya lanzó un smartphone cuya interfaz principal es un agente de IA similar a OpenClaw. El usuario habla o escribe lo que quiere, y el agente navega entre aplicaciones, ejecuta tareas y resuelve problemas sin que necesites tocar la pantalla. Ese tipo de interacción está llegando a dispositivos de todas las categorías y va a redefinir lo que esperamos de la tecnología personal.

Centros de Datos, Robótica y los Nuevos Horizontes de Qualcomm

La visión de futuro de Qualcomm no se limita a wearables y conectividad. La empresa también está haciendo movimientos significativos en el mercado de centros de datos y robótica industrial.

En el segmento de centros de datos, Amon reconoce que existe un debate legítimo sobre posible sobreinversión en el sector, con algunos proyectos siendo aplazados o cancelados por cuestiones de energía y materiales. Pero cree que, a largo plazo, la demanda de poder computacional para IA va a seguir creciendo de forma sustancial. Su analogía con la burbuja de las puntocom es esclarecedora: en 2000, muchos pensaban que las predicciones sobre internet eran exageradas. Veintiséis años después, internet es inmensamente mayor de lo que cualquiera imaginaba en esa época. No ocurrió todo en un año, pero ocurrió.

La apuesta de Qualcomm en centros de datos se basa en su experiencia en eficiencia energética. La lógica viene directamente de la experiencia con smartphones: si necesitas entregar un enorme poder de procesamiento dentro de un dispositivo que no puede calentarse, no puede ser grande y necesita durar el día entero con una sola carga de batería, aprendes a diseñar arquitecturas de computación extremadamente eficientes. Amon cree que esa misma filosofía de computación desagregada y especializada puede aplicarse a los centros de datos, especialmente en un escenario donde la disponibilidad de energía se convierte en el principal cuello de botella para escalar la infraestructura de IA.

En robótica, el enfoque de Qualcomm sigue un paralelo directo con lo que la empresa hizo en el sector automotriz. Los robots son problemas de edge AI, es decir, la inteligencia necesita estar en el propio dispositivo, procesando datos en tiempo real, sin depender exclusivamente de la nube. La empresa prevé que la robótica va a evolucionar de forma gradual: primero con robots industriales dedicados a tareas específicas y repetitivas, como reabastecer estantes en supermercados durante la noche. Con el tiempo, a medida que los modelos de IA sean entrenados con más datos y más escenarios, esos robots se volverán cada vez más versátiles, hasta eventualmente llegar al nivel de robots domésticos de propósito general.

2026: El Año en que la IA se Vuelve Realidad para Todo el Mundo

Cuando Amon señala 2026 como el hito en que los agentes de inteligencia artificial llegan al consumidor común, no está hablando de una tecnología reservada para quienes tienen dinero para gastar en gadgets caros. La propuesta es que la IA embebida en dispositivos accesibles, combinada con servicios de nube y redes más rápidas, va a crear una experiencia que cualquier persona puede usar en su día a día, sin necesidad de entender de tecnología, sin configurar nada y sin aprender comandos complejos.

Esto es algo que los smartphones tardaron años en entregar después de ser lanzados. El primer iPhone salió en 2007, pero fue recién alrededor de 2012 o 2013 que el celular se volvió verdaderamente indispensable para la mayoría de las personas. El ciclo de adopción de la tecnología toma tiempo, pero Amon cree que la IA está comprimiendo ese ciclo por una razón simple: aprende del usuario. Cuanto más la usas, mejor se vuelve. Esto crea una curva de valor creciente que incentiva el uso continuo y acelera la adopción de forma orgánica.

Herramientas que usamos a diario

Amon estima que los dispositivos personales de IA, hoy en el rango de las decenas de millones de unidades, pueden llegar a cientos de millones en los próximos cinco años y eventualmente alcanzar la marca de mil millones. El factor determinante será la madurez de los agentes de IA y su capacidad de realizar tareas útiles con baja fricción. Cuando la experiencia sea lo suficientemente buena, la adopción se volverá natural.

El gran diferencial de los agentes de Personal AI respecto a lo que ya existe, como los asistentes de voz que probablemente ya usaste y abandonaste, es la capacidad de actuar de forma autónoma. No se trata solo de responder preguntas. Es tomar iniciativa, ejecutar tareas en secuencia, coordinar diferentes aplicaciones y servicios y aprender de tus patrones de comportamiento a lo largo del tiempo. Cuando esto esté funcionando en dispositivos vestibles con diseño atractivo y conectividad de calidad, la pregunta va a dejar de ser por qué usarlo y se va a convertir en por qué no usarlo. Y ahí el smartphone, tal como lo conocemos hoy, va a necesitar reinventarse o compartir el protagonismo con una nueva generación de dispositivos. 💡

Privacidad, Confianza y los Desafíos que Vienen por Delante

Con toda esta emoción, es natural que surjan preocupaciones. Si todos vamos a estar usando cámaras ambulantes y compartiendo datos constantemente con agentes de IA, ¿quién garantiza que esa información está segura? ¿Quién es el guardián de tus datos?

Amon reconoce que esta es una cuestión central y que va a definir a los ganadores de la era de los dispositivos personales de IA. Del lado del consumidor, la decisión va a ser sobre en quién confías: ¿prefieres que Apple tenga acceso a tus datos o Meta? Cada persona va a tomar esa decisión basándose en sus propios criterios de confianza, y las empresas que conquisten esa confianza van a liderar el mercado.

Del lado corporativo, la dinámica es similar. Las empresas ya necesitan decidir qué proveedores de nube y qué herramientas de IA son lo suficientemente confiables para manejar datos sensibles. Amon prevé que versiones corporativas de agentes como OpenClaw serán ofrecidas por grandes empresas de tecnología, con garantías de seguridad y cumplimiento regulatorio que permitan su uso en entornos empresariales.

A pesar de los desafíos, Amon se mantiene optimista. Traza un paralelo con la historia reciente: a lo largo de las últimas décadas, los consumidores fueron progresivamente compartiendo más datos a cambio de conveniencia y utilidad. Plataformas de comercio electrónico, redes sociales, servicios de streaming y aplicaciones bancarias exigieron un nivel creciente de confianza digital, y la mayoría de las personas se sumó. La expectativa es que lo mismo ocurra con los dispositivos personales de IA, siempre y cuando la tecnología entregue valor real y elimine fricción del día a día.

La era de los smartphones no va a terminar de la noche a la mañana, pero la transformación ya comenzó. Y la inteligencia artificial es el motor de ese cambio.

Lo que la visión de Cristiano Amon nos enseña es que la tecnología no evoluciona en línea recta. Da saltos, y esos saltos suelen ser impulsados por una combinación de factores: hardware más eficiente, conectividad más rápida, software más inteligente y una demanda real de las personas por experiencias mejores. La alineación de esos cuatro elementos es exactamente lo que está ocurriendo ahora, y Qualcomm está apostando a que esa alineación va a redefinir lo que llamamos tecnología personal en los próximos años.

Ya sea a través de wearable devices, de la expansión del 6G o de la consolidación de la Personal AI en la vida cotidiana de las personas, una cosa parece cada vez más clara: el futuro de nuestra relación con la tecnología va a ser mucho más íntimo, mucho más invisible y mucho más inteligente de lo que cualquier pantalla de celular ha logrado ofrecer jamás. 🌐

Imagen de Rafael

Rafael

Operaciones

Transformo los procesos internos en máquinas de entrega, garantizando que cada cliente de Viral Method reciba un servicio de primera calidad y resultados reales.

Rellena el formulario y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo en un plazo de 24 horas.

Publicaciones relacionadas

Las acciones de Amazon podrían subir tras la asociación con OpenAI.

Alianza entre Amazon y OpenAI podría impulsar ingresos de IA y valorizar acciones, dice Citi; impacto estratégico en AWS y

Moratoria sobre los centros de datos de IA: El debate sobre la energía

Moratoria: Sanders y AOC proponen pausa en construcción de centros de datos de IA en EE.UU. para evaluar impactos ambientales

Blockchain y los agentes de IA están cambiando los pagos con criptomonedas.

Agentes de IA impulsan pagos cripto con blockchain, stablecoins y x402, facilitando transacciones autónomas, micropagos y economía entre máquinas

Receba o melhor conteúdo de inovação em seu e-mail

Todas as notícias, dicas, tendências e recursos que você procura entregues na sua caixa de entrada.

Ao assinar a newsletter, você concorda em receber comunicações da Método Viral. A gente se compromete a sempre proteger e respeitar sua privacidade.

Rafael

Online

Atendimento

Calculadora de Precio de Sitios

Descubre cuánto cuesta el sitio ideal para tu negocio

Páginas del Sitio

¿Cuántas páginas necesitas?

Arrastra para seleccionar de 1 a 20 páginas

En solo 2 minutos, descubre automáticamente cuánto cuesta un sitio a medida para tu negocio

Más de 0+ empresas ya calcularon su presupuesto

Fale com um consultor

Preencha o formulário e nossa equipe entrará em contato.