El sector de seguros está atravesando una transformación silenciosa, pero bastante poderosa.
La inversión en automatización nunca fue tan alta — y los resultados ya se reflejan en los números.
Una investigación reciente encargada por Camunda reveló que el 97% de las aseguradoras reportaron crecimiento en sus negocios después de automatizar procesos en el último año.
No es poco, ¿verdad? 🚀
Pero la cosa no queda ahí.
El estudio también mostró que los agentes de IA están entrando de lleno en este mercado — aunque todavía de forma tímida en algunos casos.
La presión sobre las operaciones de las aseguradoras es real: márgenes cada vez más ajustados, riesgos comerciales más complejos y una demanda creciente en las áreas de siniestros y suscripción.
Todo eso junto empuja al sector a buscar soluciones más inteligentes y escalables.
La cuestión ahora ya no es si las aseguradoras van a automatizar — es cuánto pueden avanzar frente a tantos desafíos regulatorios, tecnológicos y operativos que aparecen en el camino.
Y es exactamente sobre ese escenario del que vamos a hablar aquí. 👇
Por qué la automatización se volvió prioridad en el sector de seguros
Durante muchos años, las aseguradoras operaron con sistemas heredados y procesos manuales que funcionaban — pero que claramente no seguían el ritmo del mercado. Con la llegada de insurtechs más ágiles, nuevas exigencias de los consumidores y un entorno regulatorio cada vez más demandante, se volvió imposible seguir ignorando la necesidad de modernización. La automatización de procesos dejó de ser un diferencial competitivo y pasó a ser una condición básica para sobrevivir en el mercado.
El dato de la investigación de Camunda es revelador: entre las aseguradoras que invirtieron en automatización en los últimos 12 meses, el 97% reportaron crecimiento en sus negocios. Esto no es casualidad. Cuando una empresa logra procesar siniestros más rápido, reducir errores operativos y liberar equipos para actividades más estratégicas, el resultado naturalmente se refleja en la facturación, en la satisfacción de los clientes y en la capacidad de escalar sin necesidad de multiplicar costos en la misma proporción.
Vale entender cómo se realizó este relevamiento para dar más contexto a los números. La investigación consultó a 125 profesionales de aseguradoras con al menos 1.000 empleados, distribuidos entre Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia. Todos los participantes eran responsables o estaban significativamente involucrados con la automatización de procesos dentro de sus empresas. El relevamiento online fue conducido por Coleman Parkes entre el 23 de septiembre y el 23 de octubre de 2025. Es decir, estamos hablando de datos recientes y representativos de grandes actores del mercado global.
Además, la complejidad de los procesos en el sector de seguros es un factor que mucha gente de afuera no percibe. No estamos hablando solo de llenar formularios o emitir pólizas. Estamos hablando de flujos con decenas de etapas, múltiples sistemas integrados, validaciones regulatorias, análisis de riesgo y comunicación constante entre diferentes áreas. Automatización, en este contexto, no es un lujo — es una necesidad operativa. Y cuanto antes una aseguradora entiende esto, más rápido logra ganar eficiencia y reducir costos que antes parecían inevitables.
Cuánto han automatizado las aseguradoras hasta ahora
Un número que llama bastante la atención en la investigación es el nivel actual de automatización. En promedio, las aseguradoras ya automatizaron el 47% de sus procesos — y creen que ese porcentaje puede llegar al 63%. Esto muestra que todavía existe mucho espacio para crecer, incluso entre empresas que ya avanzaron bastante en este camino.
Y el apetito por invertir sigue firme. Según el estudio, el 78% de las aseguradoras planean aumentar el gasto en automatización. La expectativa es que los presupuestos crezcan en promedio un 21% en los próximos dos años, mientras que el 84% de los encuestados afirmaron que van a elevar esa inversión en al menos un 10%. O sea, nadie está pisando el freno. Al contrario, el sector está acelerando de lleno. 💸
Agentes de IA: la nueva apuesta del mercado asegurador
Si la automatización ya está consolidada como tendencia, los agentes de IA son el siguiente paso — y las aseguradoras ya tienen el ojo puesto en esto. Según el informe, un agente de IA se define como un software que usa modelos de lenguaje de gran escala para interpretar objetivos, tomar decisiones, razonar sobre los próximos pasos e interactuar con personas, sistemas y dispositivos. A diferencia de una automatización tradicional, que sigue reglas fijas y flujos predefinidos, los agentes de IA tienen la capacidad de tomar decisiones de forma más autónoma, aprender de patrones de datos y adaptar respuestas según el contexto.
La investigación de Camunda mostró que, a pesar del entusiasmo, la adopción de los agentes de IA todavía ocurre de forma gradual. Actualmente, el 69% de las organizaciones ya usan agentes de IA de alguna manera. Sin embargo, solo el 11% de los casos de uso llegaron efectivamente a producción en el último año. Aún más revelador: el 65% de los encuestados admitieron que existe una brecha significativa entre la visión que tienen para la IA agéntica y lo que realmente lograron implementar hasta ahora.
Parte de esto se explica por la propia naturaleza del sector: regulaciones estrictas, necesidad de explicabilidad en las decisiones automatizadas y una cultura organizacional que, históricamente, valora el control humano en procesos críticos. Pero el movimiento ya comenzó, y las empresas que están probando estas tecnologías ahora están acumulando una ventaja competitiva que va a ser cada vez más difícil de compensar en el futuro.
Lo que hace a los agentes de IA especialmente atractivos para el mercado de seguros es la capacidad de manejar volúmenes masivos de datos no estructurados — documentos, fotos de siniestros, historiales de clientes, datos climáticos, entre otros. Un agente bien entrenado logra cruzar toda esa información en segundos y generar una recomendación que le llevaría horas procesar a un analista humano. Esto no significa reemplazar personas, sino dirigir el tiempo humano hacia donde realmente marca la diferencia: juicio, empatía y decisiones que requieren responsabilidad. 🤖
El uso todavía es más de asistente que de protagonista
Un detalle importante de la investigación muestra que el uso actual de los agentes todavía es bastante básico. Nada menos que el 81% de los encuestados dijeron que la mayoría de sus agentes de IA funcionan como chatbots o asistentes que resumen información y responden preguntas, en lugar de manejar casos realmente críticos para el negocio. Además, el 45% afirmaron que sus agentes operan de forma aislada, sin estar integrados a procesos completos de principio a fin.
Esto muestra que todavía existe un camino largo entre usar IA para tareas simples y realmente delegar decisiones importantes a estos sistemas. Y es justamente ahí donde está la gran oportunidad para los próximos años.
Los desafíos reales que frenan el avance
A pesar de los números positivos, sería ingenuo pintar un panorama completamente optimista. La complejidad de procesos que hace la automatización tan necesaria también es el mayor obstáculo para implementarla. Entre los desafíos citados, la complejidad regulatoria apareció con mayor frecuencia, mencionada por el 80% de los encuestados. Justo detrás vinieron la lógica de ramificación y condicionales y los sistemas heredados difíciles de conectar, ambos citados por el 54%. Además, el 46% señalaron la existencia de múltiples sistemas que necesitan comunicarse entre sí, y el mismo porcentaje citó el trabajo humano como un factor de complejidad.
Muchas aseguradoras todavía operan con sistemas que tienen décadas de uso, e integrar nuevas soluciones de IA a esas infraestructuras antiguas es un desafío técnico y financiero considerable. No basta con querer — es necesario contar con una arquitectura de datos sólida, gobernanza bien definida y una estrategia clara de implementación para que la inversión realmente se amortice.
Más puntos de contacto que gestionar
Otro punto interesante que reveló la investigación es el crecimiento de los llamados endpoints, o puntos de contacto de los procesos. Estos pueden incluir personas, como suscriptores, reguladores de siniestros, corredores y responsables de cumplimiento normativo; sistemas, como plataformas de administración de pólizas y gestión de siniestros; y dispositivos, como equipos de telemetría y sensores de riesgo conectados. En promedio, las aseguradoras reportaron gestionar 49 endpoints, con ese número creciendo aproximadamente un 14% al año. Y más: el 72% afirmaron que el volumen y la diversidad de estos puntos de contacto están aumentando de forma exponencial.
Barreras de riesgo, transparencia y habilidades internas
Cuando el tema es adoptar agentes de IA, las barreras se hacen aún más evidentes. El 81% de los encuestados citaron el riesgo para el negocio cuando no existen controles de TI adecuados. Otro 80% señalaron la falta de transparencia sobre el uso de la IA dentro de los procesos, mientras que el 68% mencionaron preocupaciones con el cumplimiento normativo. Y no podemos olvidar la cuestión del talento: el 63% reportaron falta de habilidades internas necesarias para gestionar la IA de manera eficaz.
Este desafío humano muchas veces se subestima. Implementar automatización y agentes de IA exige un cambio cultural dentro de las organizaciones. Los equipos necesitan recualificarse, los procesos necesitan rediseñarse y los liderazgos necesitan comprar la idea de que ceder control a sistemas automatizados en determinadas etapas no es un riesgo — es una oportunidad. Las empresas que logran superar esa barrera interna generalmente avanzan mucho más rápido que aquellas que tienen la tecnología disponible pero no consiguen hacer que el cambio ocurra de adentro hacia afuera.
Lo que los números dicen sobre el futuro de las inversiones
La investigación de Camunda no deja dudas: la inversión en automatización en el sector de seguros va a seguir creciendo. Con el 97% de las empresas reportando crecimiento tras automatizar procesos, la presión sobre aquellas que todavía no dieron ese paso aumenta cada trimestre. Y la tendencia es que los presupuestos destinados a tecnología dentro de las aseguradoras sigan subiendo, con una porción cada vez mayor dirigida específicamente a agentes de IA y soluciones de automatización inteligente.
Otra señal clara de esta dirección está en la forma en que las aseguradoras están estructurando sus equipos de tecnología. Hay una demanda creciente de profesionales que entiendan de IA, ingeniería de datos y automatización de procesos — y las empresas que están invirtiendo en esas contrataciones ahora están construyendo una capacidad interna que va a ser fundamental para sostener el crecimiento en los próximos años. La inversión no es solo en herramientas, sino también en capital humano capaz de operar y evolucionar esas herramientas a lo largo del tiempo.
Al final del día, lo que la investigación deja claro es que la automatización y los agentes de IA no son modas pasajeras en el mercado de seguros. Son parte de una transformación estructural que ya está en marcha y que va a redefinir cómo las aseguradoras operan, compiten y entregan valor a sus clientes. Las que entiendan esto antes van a salir adelante — y los números ya muestran que muchas de ellas ya lo entendieron. 📊
El sector de seguros está apostando cada vez más por la automatización y los agentes de IA para ganar eficiencia, reducir costos y crecer de forma sostenible — y los resultados ya comprueban que este camino tiene sentido.
