Qué hay detrás del acuerdo entre News Corp y Meta
News Corp, el conglomerado de medios fundado por Rupert Murdoch que controla medios de gran peso como el Wall Street Journal, el New York Post, el Times de Londres y el servicio de información financiera Dow Jones, cerró un acuerdo de licenciamiento de contenido con Meta que puede generar hasta 50 millones de dólares al año. Con una duración prevista de al menos tres años, el valor total podría alcanzar los 150 millones de dólares. El objetivo es bastante directo: permitir que Meta utilice contenido periodístico producido por el conglomerado en Estados Unidos y Reino Unido para entrenar sus modelos de Inteligencia Artificial. En la práctica, reportajes, análisis, primicias periodísticas y todo tipo de material editorial pasan a ser tratados como un activo estratégico, algo que puede negociarse y monetizarse directamente con las big techs.
El acuerdo fue revelado por el propio Wall Street Journal, que pertenece a News Corp, e incluye el contenido del Journal y del New York Post. Es importante destacar, sin embargo, que los medios australianos del grupo — como el Daily Telegraph y el Herald Sun — no forman parte de este contrato. Esta distinción es relevante porque News Corp en Australia ha adoptado una postura mucho más combativa contra las plataformas tecnológicas, con su presidente ejecutivo Michael Miller llegando a pedir que los medios de comunicación presenten un frente unido contra plataformas y empresas de IA que buscan contenido sin pagar por él.
Lo que más llamó la atención, sin embargo, fue la declaración del CEO global de News Corp, Robert Thomson, durante una conferencia de tecnología de Morgan Stanley celebrada en San Francisco. Thomson comparó el periodismo con los semiconductores, los centros de datos y la energía — insumos que sostienen toda la infraestructura de la era digital. Llamó a News Corp una input company, es decir, una empresa proveedora de materia prima esencial para el funcionamiento de los sistemas de Inteligencia Artificial. Es una analogía fuerte que cambia completamente la narrativa en torno al papel de los medios en este nuevo escenario tecnológico.
En lugar de posicionar al periodismo como víctima de la tecnología, Thomson está diciendo que sin contenido confiable y de calidad, los modelos de IA simplemente no funcionan bien. Y esto, hay que reconocerlo, tiene bastante sentido cuando uno observa cómo se entrenan estos sistemas. Noticias de última hora, información exclusiva del mercado inmobiliario y análisis financieros profundos son exactamente el tipo de datos que diferencian un modelo de lenguaje bueno de uno mediocre.
La estrategia de Thomson: negociar o demandar
Robert Thomson dejó claro durante la conferencia que su enfoque respecto a las empresas tecnológicas sigue una lógica bien definida, que él mismo resumió como woo or sue — algo así como seducir o demandar. La idea es simple: si una empresa de IA quiere usar el contenido de News Corp, existe la puerta de la negociación. Pero si decide tomar ese contenido sin permiso, va a enfrentar la puerta del tribunal.
Esta postura no es solo retórica. News Corp ya demostró en la práctica que está dispuesta a ir por ambos caminos. Por un lado, la empresa cerró un acuerdo de cinco años con OpenAI en 2024, valorado en 250 millones de dólares, que llevó el contenido del Wall Street Journal, del New York Post, del Times y del Sunday Times a la plataforma de Inteligencia Artificial detrás de ChatGPT. Por otro, el grupo se posicionó públicamente contra el uso no autorizado de material periodístico por sistemas de IA generativa.
Thomson también reveló que mantiene una relación cercana con los principales líderes de las empresas tecnológicas involucradas. Según él, las conversaciones con Sam Altman, CEO de OpenAI, son frecuentes, al igual que los intercambios de mensajes con Mark Zuckerberg, CEO de Meta, que ocurren por WhatsApp. Este tipo de cercanía personal entre los ejecutivos del sector de medios y los de tecnología es una señal de que las negociaciones son cada vez más sofisticadas y que el juego dejó de ser solo sobre procesos judiciales para convertirse en una cuestión de alianzas estratégicas a largo plazo.
Esta dinámica de negociación directa contrasta fuertemente con el enfoque de otros medios. El New York Times, por ejemplo, optó por un camino completamente diferente al demandar a OpenAI y a Microsoft — principal inversora de la startup — por el uso de su contenido en el entrenamiento de modelos de IA generativa y sistemas de large language models. Son dos estrategias distintas para un mismo problema, y el mercado está observando con atención cuál de ellas va a resultar más eficaz a largo plazo.
Periodismo como materia prima en la era de la Inteligencia Artificial
La idea de que el periodismo funciona como insumo para la Inteligencia Artificial no es exactamente nueva, pero nunca había sido articulada de forma tan explícita por un ejecutivo de la talla de Robert Thomson. Cuando uno piensa en los grandes modelos de lenguaje que alimentan herramientas como los asistentes de IA de Meta, Google u OpenAI, queda claro que dependen de volúmenes gigantescos de texto de alta calidad para generar respuestas confiables y relevantes. Noticias de última hora, reportajes de investigación, análisis económicos y cobertura factual son exactamente el tipo de contenido que da precisión y credibilidad a estos modelos.
Sin ese material, los sistemas tienden a generar información genérica, desactualizada o simplemente errónea — el famoso problema de las alucinaciones de IA. Thomson reforzó este punto al afirmar que el contenido confiable producido por publicaciones como el Australian, el Times de Londres y Dow Jones es difícil de superar como insumo para sistemas de Inteligencia Artificial. Y fue aún más lejos al decir que, en la era de la IA, la gran amenaza recae sobre las llamadas output companies — empresas que dependen de generar resultados a partir de datos — y no sobre las empresas que proporcionan los datos en sí.
Este cambio de perspectiva es significativo porque coloca al periodismo profesional en una posición de fortaleza, y no de vulnerabilidad. Si los modelos de IA necesitan contenido confiable para funcionar, y si ese contenido es producido por redacciones con décadas de experiencia y reputación consolidada, entonces existe una asimetría de valor que puede explotarse comercialmente. El acuerdo con Meta, sumado al contrato anterior con OpenAI, sugiere que News Corp está construyendo un modelo de ingresos completamente nuevo basado en esta lógica.
El impacto en el ecosistema de medios y el efecto cascada
El acuerdo entre News Corp y Meta también plantea una cuestión importante sobre la valoración del contenido periodístico. Durante mucho tiempo, reportajes y noticias fueron consumidos gratis o casi gratis por las plataformas, que agregaban titulares y fragmentos sin remunerar adecuadamente a los medios de origen. Ahora, con el licenciamiento de contenido convirtiéndose en un modelo de negocio viable, existe la posibilidad real de que el periodismo pase a tener un precio más justo.
Cuando una empresa del tamaño de News Corp cierra un contrato de esta magnitud, otros conglomerados de medios pasan a tener un referente de negociación. Medios más pequeños también ganan argumentos para exigir compensación por el uso de sus materiales en entrenamientos de IA. Esto puede crear un ecosistema más equilibrado, donde el periodismo deja de ser solo explotado y pasa a ser reconocido como pieza fundamental en la cadena de valor de la Inteligencia Artificial.
Un ejemplo que ilustra bien este movimiento es el del Guardian Media Group, que firmó una alianza estratégica con OpenAI en febrero de 2025. Aunque los términos financieros de ese acuerdo no fueron detallados de la misma forma, el hecho de que más medios se estén sentando a la mesa para negociar indica una tendencia de mercado que tiende a fortalecerse en los próximos años.
Thomson dijo que ve que las oportunidades que la IA ofrece a las organizaciones periodísticas son mayores que los riesgos. Esta visión optimista, viniendo de alguien que lidera uno de los mayores grupos de medios del planeta, tiene un peso considerable. Pero no significa que los desafíos hayan dejado de existir. La integración de la Inteligencia Artificial en los mecanismos de búsqueda, como Google viene haciendo, sigue reduciendo el número de personas que hacen clic en enlaces de sitios de noticias. Esto impacta directamente en los ingresos publicitarios de las redacciones y pone en riesgo la sostenibilidad del periodismo profesional, especialmente para medios más pequeños que no tienen poder de negociación para cerrar acuerdos millonarios.
News Corp también apuesta por la IA internamente
Además de licenciar contenido a terceros, News Corp también ha invertido en el uso de Inteligencia Artificial dentro de sus propias operaciones periodísticas. La división australiana del grupo desarrolló e implementó una herramienta interna llamada NewsGPT, que utiliza IA para asistir en el trabajo editorial. La iniciativa, sin embargo, no fue recibida sin reservas. Algunos periodistas de la empresa expresaron preocupaciones sobre cómo la herramienta podría afectar el proceso creativo, la calidad editorial e incluso la seguridad de los puestos de trabajo en las redacciones.
Este tipo de tensión interna es común en organizaciones que están en la primera línea de la adopción de nuevas tecnologías. Por un lado, las herramientas de IA pueden automatizar tareas repetitivas, acelerar la verificación de datos y permitir que los periodistas se concentren en trabajos de mayor valor añadido. Por otro, existe un temor legítimo de que la automatización excesiva pueda comprometer la identidad editorial y la profundidad de los reportajes. El equilibrio entre eficiencia tecnológica y calidad periodística es uno de los grandes desafíos que la industria de medios va a tener que enfrentar en los próximos años.
El panorama más amplio: inversiones multimillonarias en infraestructura de IA
El acuerdo de licenciamiento con News Corp es solo una pieza de un rompecabezas mucho mayor que Meta está armando. La empresa de Zuckerberg realizó inversiones multimillonarias en infraestructura de Inteligencia Artificial a lo largo del último año. Uno de los movimientos más significativos fue un contrato de hasta 6.000 millones de dólares con Corning, fabricante de materiales complejos para telecomunicaciones y electrónica, para suministrar cables de fibra óptica destinados a los centros de datos de Meta. Estos centros de datos son la columna vertebral de los modelos de IA de la empresa, y garantizar que cuenten con la infraestructura física necesaria es tan importante como garantizar que tengan datos de calidad para el entrenamiento.
Este contexto ayuda a entender por qué Meta está dispuesta a pagar cifras significativas por el contenido de News Corp. Cuando inviertes miles de millones en hardware e infraestructura, invertir decenas de millones en contenido periodístico de alta calidad para alimentar tus modelos pasa a ser una decisión lógica e incluso económica. La calidad de los datos de entrada es uno de los factores que más influyen en la calidad de las respuestas generadas por los modelos de lenguaje, y el contenido periodístico verificado y actualizado es uno de los tipos de datos más valiosos que existen en este contexto.
Qué cambia en la relación entre medios y big techs
Históricamente, la relación entre empresas de medios y gigantes tecnológicos estuvo marcada por la desconfianza y los enfrentamientos judiciales. News Corp, incluso en Australia, fue una de las voces más críticas en este debate, con el presidente ejecutivo de la división australiana calificando a las plataformas de redes sociales como monstruos que atormentan a los niños. Este historial hace que el acuerdo con Meta sea aún más simbólico, porque demuestra que es posible pasar del enfrentamiento directo a una relación comercial estructurada, al menos en determinados mercados y contextos.
Esto no significa que los problemas se hayan terminado ni que todas las cuestiones éticas estén resueltas. Pero indica que el mercado está madurando y que tanto las empresas tecnológicas como las de medios están empezando a entender que la colaboración puede ser más productiva que la guerra abierta. Del lado de Meta, el acuerdo también revela un cambio de postura. La empresa sabe que la calidad de los datos de entrenamiento es una ventaja competitiva enorme. Garantizar acceso legal y estructurado a contenido periodístico de primera línea reduce riesgos regulatorios, mejora la calidad de los modelos y fortalece la imagen de la empresa en un momento en que la presión global por la regulación de la IA no deja de crecer.
Para Meta, pagar 50 millones de dólares al año por el contenido de News Corp puede ser una inversión estratégica que se recupera con creces, especialmente si esto ayuda a evitar demandas multimillonarias en el futuro y a mantener sus productos de IA competitivos frente a rivales como Google y OpenAI. El escenario que se dibuja a partir de este acuerdo es el de una nueva dinámica entre periodismo y tecnología, donde el contenido editorial deja de ser un recurso gratuito y pasa a tener un precio de mercado claro.
Esto puede beneficiar no solo a grandes conglomerados como News Corp, sino a toda la cadena productiva del periodismo, incluyendo agencias de noticias regionales y medios independientes que producen contenido original y relevante. Claro que todavía existen muchos desafíos por delante — cuestiones sobre transparencia en el uso de los datos, derechos de autor en contenidos derivados y la propia definición de valor justo para diferentes tipos de material periodístico. Pero el hecho de que una de las mayores empresas de medios del mundo y una de las mayores empresas tecnológicas del planeta hayan podido sentarse a la mesa y cerrar un acuerdo de esta magnitud es, por sí solo, una señal de que la conversación cambió de tono. Y para mejor 🚀
