Startup vietnamita de tecnología para acuicultura expande mercados rápidamente, pero la captación de fondos sigue siendo un desafío
La acuicultura global está atravesando una transformación silenciosa, y buena parte de ese movimiento viene de Vietnam. La startup Otanics, fundada en 2020 como subsidiaria de Minh Phu Seafood, una de las mayores exportadoras de camarón del país, viene llamando la atención por conseguir expandir su presencia internacional de forma consistente, incluso sin el respaldo de grandes rondas de inversión. El vehículo principal de ese crecimiento es Tomota, una plataforma digital que ya está presente en 41 países y atiende a más de 2.500 granjas de camarón y 600 incubadoras alrededor del mundo.
Pero hay un detalle que llama la atención en esta historia. Todo ese crecimiento ocurrió de forma orgánica, sin grandes campañas de marketing y sin el respaldo de un inversor estratégico detrás. Es exactamente ahí donde está la paradoja de Otanics: la tecnología crece, los números de adopción impresionan, pero el fundraising sigue siendo un obstáculo real y frustrante para la empresa.
La pregunta que queda es: ¿cómo una plataforma con tanta expansión en el mercado internacional todavía no encontró al socio financiero adecuado? Eso es lo que vamos a explorar aquí. 🚀
Qué es Tomota y por qué importa para la acuicultura
Tomota no es solo otra aplicación de gestión agrícola. Fue construida con un propósito muy específico: resolver los problemas reales que los productores de camarón enfrentan todos los días. La plataforma ofrece un conjunto de soluciones que van desde el conteo y medición de camarones hasta el monitoreo ambiental de los estanques, pasando por automatización de equipos y trazabilidad de toda la cadena productiva.
Entre los productos que componen el paquete completo de Tomota, el destacado es el Tomota S3, una solución rápida y accesible para conteo y medición tanto de semillas como de camarones de engorde. El funcionamiento es sorprendentemente simple: el productor coloca los camarones en un recipiente específico de Tomota, graba un video de 10 segundos con el smartphone y recibe inmediatamente datos sobre tamaño y cantidad, con una precisión superior al 95 por ciento. Esta herramienta ayuda a los productores a identificar retrasos en el crecimiento de forma temprana, permitiendo ajustes en el manejo antes de que el problema se agrave.
Como explicó Vu Van Van, CEO de Otanics, durante la edición 2026 de VietShrimp Asia y Aquaculture Vietnam, realizada en Ho Chi Minh City entre el 18 y el 20 de marzo, el conteo y la medición de camarones son necesidades universales en la acuicultura. Son esenciales tanto para la siembra inicial precisa de los estanques como para el monitoreo continuo de crecimiento, uniformidad y salud de los animales. La solución de hardware y aplicación de Tomota atiende directamente esas demandas globales.
Lo que hace a la plataforma aún más interesante es su origen. Al haber nacido dentro de Minh Phu Seafood, llegó al mercado con un entendimiento profundo de cómo funciona en la práctica la cadena productiva del camarón. No fue una startup creada por ingenieros de software que nunca pisaron un estanque. Fue una solución construida por quienes conocen el problema por dentro, y eso se refleja en cada funcionalidad de la plataforma.
Para reforzar aún más esa conexión con la realidad del campo, Otanics opera directamente 50 estanques de camarón arrendados de Minh Phu. Esta decisión es estratégica y poco común entre startups de tecnología. Según Van, la empresa cría camarón de verdad, enfrenta tanto fracasos como éxitos, y la principal lección aprendida es que el éxito final se resume a gestión. Se trata de gestionar las tareas diarias de la forma más precisa posible.
Expansión global sin el combustible de la inversión externa
Cuando hablamos de expansión a 41 países sin una ronda de inversión robusta detrás, eso es, como mínimo, curioso. La mayoría de las startups que alcanzan ese nivel de adopción internacional ya pasaron por al menos una o dos rondas de fundraising significativas. Otanics lo hizo diferente.
En las etapas iniciales, la empresa operó con prácticamente cero presupuesto para marketing. El crecimiento vino de forma orgánica, con el equipo utilizando LinkedIn, Facebook y workshops internacionales para presentar sus productos. Según Van, la adopción rápida se debe a la alta practicidad del producto y al precio accesible.
Y cuando hablamos de precio accesible, no es exageración. En Vietnam, Otanics vende el S3 por una fracción del costo de los competidores internacionales, con precios que llegan a ser 17 veces menores que productos similares de empresas extranjeras. Esta política de precios agresiva impulsó la adopción, pero también significa que el ingreso por unidad vendida todavía es modesto, ya que la empresa no incorporó los costos de investigación y desarrollo al precio minorista.
Hay un lado curioso en esta trayectoria también. Pocos años atrás, quien buscaba Tomota en Google terminaba recibiendo resultados sobre tomate. Hoy, una búsqueda por el nombre de la plataforma devuelve resultados inmediatos, lo que muestra cómo la marca conquistó relevancia digital en un período relativamente corto.
Los grandes mercados atendidos actualmente incluyen India, Ecuador e Indonesia, tres de los mayores productores de camarón del mundo. Esta penetración en mercados tan relevantes, sin el soporte de un fondo de venture capital, refuerza la tesis de que el producto encontró un encaje real con las necesidades del sector.
Adaptación a mercados locales y monitoreo ambiental
Uno de los aspectos más inteligentes de la estrategia de Otanics es la capacidad de adaptar sus soluciones a las necesidades específicas de cada mercado. Mientras los productores vietnamitas se enfocan en métricas como pH, alcalinidad, amoníaco y nitrato, el mercado indonesio valora otros indicadores. Por eso, la empresa comenzó a desarrollar herramientas de medición de fosfato para ayudar en el manejo de algas, un problema particularmente relevante en esa región.
Además, Otanics está refinando herramientas para medir minerales como calcio, magnesio y potasio, atendiendo solicitudes específicas de clientes. Este enfoque de desarrollo orientado por el usuario final es una de las razones por las cuales la plataforma logró ganar tracción tan rápida en mercados tan diversos.
Para construir una base más estable de operación, la empresa también está implementando sistemas de IoT para operaciones de gran escala. Actualmente, Otanics opera sistemas de control para más de 1.600 estanques en dos granjas pertenecientes a Minh Phu. Estos sistemas monitorean parámetros ambientales y controlan remotamente aireadores, paletas de agua y alimentadores automáticos.
Según Van, todavía no ha visto otro sistema de IoT en la industria del camarón que haya sido instalado con éxito en un número tan grande de estanques. Y cuando una granja se integra completamente al ecosistema Tomota, cada punto de dato se vuelve accesible y los productores pueden operar con total confianza en la trazabilidad de sus operaciones.
La visión a largo plazo: digitalización de toda la cadena del camarón
La ambición de Otanics va más allá del manejo de estanques. A largo plazo, la empresa quiere proveer soluciones digitales para toda la cadena de valor del camarón. La plataforma ya cuenta con módulos de gestión para incubadoras y granjas, pero el próximo objetivo es conectar esas etapas directamente a las plantas de procesamiento, completando el ciclo digital.
Como explicó Van, si toda la cadena opera de forma integrada en la plataforma Tomota, el ahorro en costos operativos será significativo. Esta visión de digitalización de punta a punta es particularmente relevante en un momento en que grandes minoristas e importadores internacionales exigen cada vez más trazabilidad y transparencia en sus cadenas de suministro de productos del mar.
El mercado global de acuicultura debe mover cientos de miles de millones de dólares en los próximos años, impulsado por la creciente demanda de proteína de origen acuática y por la presión hacia prácticas más sostenibles. Dentro de ese escenario, las soluciones de tecnología para gestión de granjas acuícolas representan un segmento que crece a ritmo acelerado. Tomota está posicionada exactamente en ese punto de convergencia, lo que hace que la ausencia de un inversor estratégico sea aún más difícil de entender desde el punto de vista externo.
La paradoja del fundraising: crecimiento real, captación difícil
Aquí está el nudo de la historia. Otanics tiene tracción real, producto validado, presencia internacional y un mercado direccionable gigantesco. Sobre el papel, eso debería ser suficiente para atraer a cualquier fondo de inversión interesado en agritech o aquaculture tech. Pero la realidad ha sido muy diferente.
En 2023, Otanics planificó una ronda de captación, pero terminó cancelándola porque la empresa y los inversores no lograron encontrar un punto en común. Desde finales de 2024 y a lo largo de 2025, la empresa conversó con más inversores, pero ningún acuerdo se concretó. Según Van, la divergencia principal gira en torno a la valoración de la empresa, porque Otanics se niega a ser evaluada exclusivamente con base en las ventas actuales.
Esta postura tiene sentido cuando entiendes el modelo de negocio. La empresa deliberadamente mantiene precios muy por debajo de los competidores internacionales para acelerar la adopción, lo que naturalmente comprime los ingresos a corto plazo. Evaluar a Otanics solo por la facturación actual sería ignorar completamente el valor de la base de usuarios, de la presencia internacional y del potencial de monetización futura.
Van fue directo al grano sobre lo que la empresa busca: socios que realmente entiendan y estén dispuestos a involucrarse profundamente con la industria, en lugar de inversores que operan solo con base en números sobre el papel. Esta declaración resume bien el desafío. Los inversores tradicionales de tecnología, especialmente los basados en grandes centros financieros, todavía tienen dificultad para evaluar el verdadero potencial de plataformas dirigidas a sectores primarios en mercados emergentes.
Además, la acuicultura como sector de inversión todavía carga con algunos estigmas. Es percibida por muchos fondos como un mercado de difícil escalabilidad, con ciclos largos de adopción y fuerte dependencia de factores ambientales y regulatorios locales. Para un fondo generalista, justificar una apuesta en tecnología para granjas de camarón en Vietnam dentro de un portafolio diversificado puede ser una venta complicada internamente. Esto crea una barrera que no tiene nada que ver con la calidad del producto o con los números de adopción, sino con una brecha de percepción entre el mercado financiero y el sector productivo real.
Lo que viene para Otanics y Tomota
A pesar de las dificultades en la captación de fondos, la trayectoria de Otanics muestra que la empresa no está parada esperando que llegue un cheque. La plataforma sigue siendo mejorada, nuevos mercados siguen sumándose y la base de usuarios sigue creciendo. La estrategia de expansión permanece enfocada en entregar valor real a los productores, lo que crea un ciclo virtuoso de adopción y recomendación.
Alianzas estratégicas con cooperativas de productores y con grandes tradings del sector de productos del mar pueden abrir una vía alternativa de capitalización, sin necesariamente depender de un fondo de venture capital tradicional. En países como Brasil, Indonesia y Bangladés, donde gobiernos y agencias de fomento están invirtiendo activamente en la digitalización de la cadena productiva de proteína animal, Tomota podría beneficiarse de programas públicos de incentivo a la adopción de tecnología en el campo.
La integración completa de la cadena productiva, conectando incubadoras, granjas y plantas de procesamiento en un único ecosistema digital, también representa una oportunidad enorme de generación de valor. Si Otanics logra ejecutar esta visión, el potencial de monetización a través de datos, servicios premium e integraciones con compradores internacionales se multiplica de forma expresiva.
Al final del día, la historia de Otanics y de Tomota es un retrato muy honesto de cómo el ecosistema de innovación global todavía tiene vacíos importantes cuando el tema es financiar soluciones que resuelven problemas reales para poblaciones que viven de la tierra y del mar. El producto existe, funciona y escala. El mercado es enorme y está creciendo. Lo que falta es un puente más eficiente entre quien tiene el capital y quien tiene la solución. Y cuando ese puente se construya, la acuicultura global va a sentir el impacto de una forma muy concreta. 🌊
