La guerra de los chatbots en China está convirtiendo la inteligencia artificial en una herramienta de compras cotidiana
Los chatbots en China se convirtieron en un campo de batalla, y quienes están en medio del fuego cruzado son los consumidores. Pero al contrario de lo que podrías imaginar, ese fuego cruzado viene cargado de té con leche gratis, cupones generosos y miles de millones de dólares en promociones.
Mientras las empresas estadounidenses de inteligencia artificial compiten por quién tiene la mejor tecnología y los benchmarks más impresionantes, las gigantes chinas están jugando un juego completamente diferente. Ese juego consiste en hacer que uses el chatbot para comprar cosas, pedir comida, pagar cuentas y, al final del día, no puedas imaginar la vida sin él. Y lo más interesante es que este movimiento ya ocurrió antes en China, solo que con pagos digitales, y el resultado fue una revolución en el e-commerce que el mundo entero intentó copiar. Ahora, la historia parece estar repitiéndose, pero esta vez con inteligencia artificial en el centro de todo. 🤖
Cómo empezó todo: promociones gigantes en el Año Nuevo Lunar
La historia de Li Hao, un repartidor de 19 años en Pekín, ilustra muy bien el panorama actual. Li se considera un usuario fiel de Doubao, el chatbot de inteligencia artificial de ByteDance y el más popular de China. Pero durante las festividades del Año Nuevo Lunar, en febrero, decidió probar otro asistente, Qwen, de Alibaba, por un motivo bastante sencillo: la empresa estaba regalando té con leche a quienes hicieran el pedido a través del chatbot.
Li lo probó, se ganó su té con leche y después nunca volvió a Qwen. Regresó directamente a Doubao. Esta dinámica resume con precisión el frente de batalla que se instaló en el mercado chino de chatbots de AI.
El panorama competitivo entre aplicaciones de inteligencia artificial en China es feroz. Las empresas están volcando dinero en el mercado para intentar conquistar clientes y demostrar cómo la AI puede ser útil en el día a día, especialmente para comprar cosas. El té con leche gratis no era solo para atraer nuevos usuarios. Era para acostumbrarlos a la idea de usar chatbots para hacer compras.
Los números impresionan. Solo Alibaba afirmó haber destinado más de 430 millones de dólares en promociones durante las festividades. Tencent y Baidu distribuyeron millones en cupones y premios. El banco de inversión Morgan Stanley estimó que las principales aplicaciones gastaron, en conjunto, más de 1.100 millones de dólares en promociones durante el Año Nuevo Lunar, período en el que los chinos tradicionalmente intercambian sobres rojos con dinero como regalo de buena suerte.
Los grandes jugadores de esta disputa
El mercado de AI en China está dominado por algunas de las mayores empresas tecnológicas del país. Alibaba, Tencent y ByteDance están entre las principales, pero también existen startups que ganaron protagonismo rápidamente, como Moonshot AI y DeepSeek, que causó revuelo a principios de 2025 al presentar un modelo de inteligencia artificial que superó las expectativas del mercado global.
Cada una de estas empresas tiene una estrategia diferente para integrar sus chatbots en la vida de las personas, pero el principio es el mismo: colocar la inteligencia artificial dentro de plataformas que los chinos ya usan todos los días.
Qwen, de Alibaba, por ejemplo, permite que pedir un té con leche sea casi tan sencillo como decirle al chatbot que quieres uno. El comando genera instantáneamente sugerencias de bebidas disponibles en tiendas cercanas. Basta elegir una, decir cómo la prefieres, y listo, todo dentro de la propia app de AI, sin ser redirigido a otra aplicación o sitio web. Si ya usas Alipay, la aplicación de pagos de Alibaba, Qwen ya sabe dónde estás, realiza el pago con un solo toque y además descubre adónde enviar la entrega.
Por su parte, Doubao, de ByteDance, está incorporado a Douyin, la versión china de TikTok, funcionando como si fuera una persona con la que chateas por mensaje directo. Yuanbao, el chatbot de Tencent, está integrado en WeChat, la plataforma de mensajería más popular de China, y conectado a WeChat Pay.
Y a diferencia de aplicaciones como Doordash o Rappi, estos chatbots van mucho más allá de pedir comida. Puedes usar la misma conversación para realizar todo tipo de transacciones, desde comprar un boleto de avión hasta pedir un auto o agendar una consulta médica.
La visión detrás de las promociones: el chatbot como súper app
Kyle Chan, investigador que sigue el sector tecnológico chino en la Brookings Institution, afirma que Alibaba quiere transformar Qwen en la nueva aplicación para todo. Según él, la empresa ve el modelo de AI como punto de partida para interactuar con prácticamente todo lo que haces en el mundo online y, hasta cierto punto, en el mundo real también.
George Chen, analista de tecnología de Asia Group en Hong Kong, dijo que la competencia entre los gigantes tecnológicos chinos se está calentando de nuevo, y que esto es positivo desde el punto de vista de la innovación. Para él, los gastos en promociones durante las festividades trajeron una sensación de déjà vu.
Hace aproximadamente una década, Alibaba y Tencent libraron una guerra promocional similar, pero por sus aplicaciones de pago digital. Chen argumenta que fue justamente esa competencia la que impulsó al e-commerce chino a crecer tan rápidamente. El ecosistema de comercio electrónico de China es hoy uno de los más desarrollados del mundo, con súper apps omnipresentes donde se puede hacer de todo, desde pagar una factura de electricidad hasta reservar un crucero, con entregas rápidas cubriendo prácticamente todo el territorio nacional.
Su frase resume bien el momento: la historia se está repitiendo. Solo que ahora el campo de batalla es la inteligencia artificial.
Resultados impresionantes, pero desafíos por delante
Las promociones del Año Nuevo Lunar fueron tan masivas que causaron caos en algunas tiendas de delivery cuando los pedidos se dispararon, según videos y relatos publicados en la internet china. Pero también llevaron la cantidad de usuarios activos diarios de las plataformas de AI a récords históricos.
La empresa de investigación china QuestMobile reportó que más de 73,5 millones de personas usaron Qwen el 7 de febrero, cuando la promoción estaba despegando. Alibaba no divulgó cifras oficiales.
Doubao, de ByteDance, también vio cómo sus números se dispararon, superando los 144 millones de usuarios activos diarios tras una alianza con la televisión estatal china para lanzar promociones durante la tradicional gala televisiva del Año Nuevo Lunar, uno de los programas más vistos del país.
Retener a esos usuarios, sin embargo, es otro desafío. El uso diario cayó después de que pasó la euforia de las festividades, según reportajes publicados en medios chinos. La historia del repartidor Li Hao muestra exactamente ese patrón: después de aprovechar el té con leche gratis de Qwen, volvió directo a su chatbot favorito, Doubao.
La carrera que nadie esperaba ver suceder tan rápido
Durante mucho tiempo, el debate sobre AI giraba en torno a quién tenía el modelo más sofisticado, los mejores resultados en pruebas y los investigadores más talentosos. China entró en esta conversación de una forma que sorprendió a mucha gente. En lugar de intentar ganar primero en la parte técnica, las empresas chinas decidieron ganar en adopción. Para eso, hicieron lo que siempre funcionó muy bien allá: distribuir beneficios reales e inmediatos a quienes probaran el producto.
No estamos hablando de descuentos simbólicos o regalos sin gracia. Estamos hablando de estrategias masivas de incentivos que metieron a los chatbots dentro del día a día de cientos de millones de personas en cuestión de meses. Empresas como Baidu, Alibaba, Tencent y ByteDance invirtieron fuerte para integrar sus herramientas de AI directamente en las plataformas que los chinos ya usan todos los días.
La lógica es sencilla: si ya estás en la app para comprar, pagar o chatear, ¿por qué no usar el chatbot que está ahí, a un toque de distancia, y encima ganarte un cupón por eso? Cada interacción con el asistente genera datos, preferencias, patrones de comportamiento e intenciones de compra que alimentan los algoritmos y hacen la experiencia cada vez más personalizada. Es un ciclo que se retroalimenta, y las empresas chinas lo entendieron antes de que casi todo el mundo lo pusiera en práctica.
Promociones como puerta de entrada al e-commerce inteligente
Lo que está ocurriendo ahora en el mercado chino de AI tiene un paralelo bastante claro con el período entre 2013 y 2016, cuando Alipay y WeChat Pay libraron una guerra de subsidios para conquistar usuarios de pagos digitales. En aquella época, las empresas llegaron a distribuir miles de millones de yuanes en hongbaos digitales, los famosos sobres rojos virtuales llenos de dinero, solo para que la gente descargara las aplicaciones y probara pagar con el celular.
El resultado fue que China se convirtió en la mayor economía de pagos digitales del mundo, con la inmensa mayoría de las transacciones urbanas realizadas a través del smartphone. Ahora, el mismo guion se está aplicando a los chatbots, y las apuestas son igualmente altas.
En el universo del e-commerce, la integración con chatbots de inteligencia artificial ya está transformando la forma en que las personas compran en línea. En lugar de navegar por categorías infinitas o esperar a un agente humano, el consumidor simplemente describe lo que quiere, recibe sugerencias personalizadas, compara precios, lee reseñas resumidas por el asistente y finaliza la compra, todo dentro de una única conversación.
Las promociones funcionan como un incentivo inicial, pero lo que mantiene al usuario dentro del ecosistema es la conveniencia que se va construyendo con el tiempo. Cuanto más usas el chatbot para comprar, más aprende sobre tus gustos, tu historial y tus preferencias. Cuanto más aprende, más sentido tienen las recomendaciones. Y cuanto más sentido tienen las recomendaciones, menos ganas tienes de ir a buscar a otro lado.
Lo que el resto del mundo puede aprender de este movimiento
Observar lo que está sucediendo en China con los chatbots de AI es como tener acceso a un laboratorio gigante funcionando en tiempo real. Las estrategias que se están probando ahora van, en algún momento, a aparecer en otras partes del mundo, adaptadas a cada contexto cultural y regulatorio.
El uso de promociones para acelerar la adopción de tecnología es una táctica que ya funcionó con billeteras digitales, aplicaciones de movilidad urbana y plataformas de streaming, así que no hay razón para creer que será diferente con la inteligencia artificial conversacional. El mercado latinoamericano, por ejemplo, ya tiene una base enorme de usuarios acostumbrados a chatbots en atención al cliente, y la transición hacia asistentes de compra con recursos de AI generativa puede ocurrir más rápido de lo que muchos imaginan.
Pero más allá de las estrategias comerciales, lo que realmente merece atención es el impacto estructural que este movimiento está causando en el e-commerce global. Cuando los chatbots dejan de ser solo canales de soporte y pasan a ser el principal punto de contacto entre consumidor y marca, toda la lógica de descubrimiento de productos, gestión de carrito y posventa cambia. Las interfaces visuales tradicionales, con menús, filtros y cuadrículas de productos, empiezan a perder espacio frente a conversaciones dinámicas que adaptan el flujo de compra en tiempo real.
Esto exige que empresas de todos los tamaños replanteen no solo la tecnología que usan, sino la forma en que estructuran sus ofertas, entrenan sus sistemas de recomendación y personalizan sus comunicaciones con el consumidor final.
La lección que queda: la buena tecnología necesita un motivo sencillo para entrar en la rutina
China está demostrando, una vez más, que la adopción masiva de una tecnología rara vez sucede solo porque es impresionante desde el punto de vista técnico. Sucede cuando existe un beneficio concreto e inmediato para quien va a usarla.
Los chatbots de AI son técnicamente sofisticados, pero lo que está poniendo a cientos de millones de personas a conversar con ellos todos los días son los cupones de descuento, los regalos, los sorteos y las experiencias de compra que realmente facilitan la vida. Al final del día, la mejor tecnología del mundo todavía necesita un motivo sencillo y humano para entrar en la rutina de las personas.
Y China parece haber descubierto exactamente cuál es ese motivo: hacer que el chatbot sea tan útil y esté tan integrado en el día a día que ignorarlo simplemente no tenga sentido. Si este modelo funcionará en otros mercados, solo el tiempo lo dirá. Pero las cifras que estamos viendo ahora son difíciles de ignorar. 🛒
