Startups de climate tech vuelven al radar con fuerza en 2026
Las startups de climate tech están de vuelta en el radar de los inversores, y con toda la fuerza. Después de dos años consecutivos de caída, el mercado global de inversiones en el sector dio un giro contundente en 2025, movilizando 40.500 millones de dólares, un crecimiento del 8% respecto al año anterior, según datos de Sightline Climate. Y la cosa no paró ahí: también fue un año histórico para los fondos enfocados en clima, con 179 fondos cerrados y la impresionante captación de 92.000 millones de dólares en capital nuevo.
Parte de esta recuperación tiene un contexto político muy específico. La aprobación del llamado One Big Beautiful Bill Act en Estados Unidos dejó más claro qué tecnologías y políticas el gobierno federal estadounidense está dispuesto a apoyar, y eso fue suficiente para destrabar una avalancha de capital que estaba en el limbo. El mercado respiró, los fondos se movieron, y el ecosistema de innovación climática volvió a hervir con una energía que no se veía desde hacía al menos tres años.
En medio de todo esto, un nombre aparece repetidamente como protagonista de esta nueva fase: la inteligencia artificial. 🤖 Casi 28 centavos de cada dólar invertido en climate tech se destinaron a soluciones que utilizan IA, con los data centers atrayendo casi 2.000 millones de dólares por sí solos. Los minerales críticos como el cobre y el litio también entraron en la conversación con urgencia, ya que el déficit proyectado para 2035 ronda entre el 30% y el 40%, convirtiendo el tema en una cuestión de seguridad nacional tanto como ambiental. Y la adaptación climática finalmente ganó estatus de clase de activo, con el financiamiento en esta área creciendo un 64% en el período.
Es en este escenario donde Trellis seleccionó las 15 startups más prometedoras para seguir de cerca en 2026, divididas en tres categorías clave: data centers, innovación en materiales y adaptación climática. Un equipo de analistas evaluó 105 candidatas con base en cuatro criterios — innovación de la solución, tracción comercial, potencial de impacto y fortaleza del equipo fundador — para llegar a los cinco finalistas por categoría. 🌱
Data centers más verdes: donde la IA se encuentra con la sostenibilidad
La explosión de la inteligencia artificial trajo consigo un problema que mucha gente todavía subestima: el consumo energético descomunal de los data centers. Entrenar modelos de lenguaje a gran escala, procesar datos en tiempo real y mantener infraestructuras globales funcionando las 24 horas del día exige una cantidad de energía que ya coloca estos entornos entre los mayores consumidores de electricidad del planeta. Es exactamente ahí donde entra una nueva generación de startups de climate tech enfocadas en hacer esa ecuación más sostenible, ya sea por la eficiencia en el consumo, por la refrigeración inteligente o por la integración con fuentes de energía renovable. La inversión cercana a los 2.000 millones de dólares solo en este segmento en 2025 deja claro que el mercado ve aquí una de las mayores oportunidades de la década.
Entre las cinco startups que Trellis seleccionó en esta categoría, cada una ataca el problema desde un frente diferente y complementario:
- WAVR Technologies — Genera agua a partir de la atmósfera usando el calor residual de los data centers de IA. La solución, liderada por el CEO Rich Sloan, transforma un subproducto indeseado, el calor desperdiciado, en un recurso esencial para la refrigeración y otras aplicaciones, creando un ciclo más inteligente dentro de la propia infraestructura.
- Airloom Energy — Desarrolla sistemas modulares de energía eólica orientados a data centers, servicios públicos y defensa. Bajo el liderazgo del CEO Neal Rickner, la empresa ofrece una alternativa compacta y escalable a los grandes aerogeneradores tradicionales, permitiendo la generación distribuida de energía renovable directamente donde se consume.
- etalytics — Software de IA que reduce el desperdicio energético en la refrigeración de data centers y minimiza las operaciones manuales. Cofundada por Niklas Panten, la plataforma optimiza en tiempo real los sistemas de refrigeración, que suelen representar entre el 30% y el 40% del consumo total de energía de estas instalaciones.
- Aikido Technologies — Construye data centers flotantes en alta mar. Liderada por el CEO Sam Kanner, la propuesta es radical: llevar la infraestructura al mar, aprovechando la refrigeración natural del agua y reduciendo la presión sobre las redes eléctricas terrestres y los recursos hídricos en tierra firme.
- Magnefy — Utiliza IA y sensado magnético para detectar fallas eléctricas en transformadores e inversores. Con Joseph Kao como cofundador y CEO, la tecnología ofrece mantenimiento predictivo que puede prevenir paradas no programadas y pérdidas de eficiencia energética en toda la cadena de distribución que alimenta los data centers.
Lo que une a estas startups es una visión muy clara de que innovación y sostenibilidad no tienen por qué ser fuerzas opuestas. Al contrario, las mejores soluciones para el consumo energético de los data centers son también las más competitivas desde el punto de vista económico. Reducir el costo de energía significa aumentar el margen operativo, y eso hace que los argumentos ambientales y financieros caminen juntos, algo que facilita mucho la conversación con inversores y clientes corporativos. La tendencia es que, en 2026, estas empresas comiencen a firmar contratos a largo plazo con grandes proveedores de nube, consolidando una posición estratégica que puede ser muy difícil de desafiar después.
Innovación en materiales: la carrera por los minerales del futuro
El déficit proyectado del 30% al 40% en minerales críticos como el cobre y el litio hasta 2035 no es solo un problema de cadena de suministro. Es una amenaza directa a la capacidad global de descarbonizar la economía, ya que estos materiales son componentes esenciales de baterías, motores eléctricos, paneles solares y toda la infraestructura que sustenta la transición energética. La garantía de acceso a estos insumos se convirtió en una cuestión de seguridad nacional para diversos países, superando los límites de la agenda ambiental y entrando de lleno en la agenda geopolítica. Las startups de climate tech que trabajan en este frente están desarrollando desde nuevos procesos de extracción con menor impacto ambiental hasta materiales alternativos que reducen o eliminan la dependencia de insumos escasos.
Es un campo con altísima complejidad técnica, ciclos de desarrollo largos y barreras de entrada considerables, lo que convierte a las empresas que logran avanzar aquí en particularmente valiosas para los inversores con visión de largo plazo. Estas son las cinco seleccionadas por Trellis en esta categoría:
- Aepnus Technology — Convierte residuos industriales en productos químicos útiles para minería, baterías, textiles y papel. Liderada por el CEO y cofundador Lukas Hackl, la empresa ataca simultáneamente el problema del descarte industrial y la escasez de insumos, creando valor donde antes solo existía costo.
- Smart Plastic Technologies — Crea aditivos plásticos que mantienen el rendimiento del material durante el uso y permiten la bioasimilación al final de su vida útil. La CSO Sumathi Pakki lidera un enfoque que busca resolver uno de los mayores problemas ambientales del planeta sin sacrificar la funcionalidad de los plásticos en las aplicaciones industriales.
- REEgen — Usa microorganismos genéticamente diseñados para recuperar minerales críticos de residuos industriales. La cofundadora y CEO Alexa Schmitz apuesta por la biotecnología como una ruta más limpia y eficiente de extracción, compitiendo directamente con procesos químicos tradicionales que generan un gran pasivo ambiental.
- Elementium Materials Inc — Desarrolla electrolitos drop-in para mejorar el rendimiento de las baterías. Con el CTO Gustavo Hobold al frente de la tecnología, la empresa se enfoca en mejoras que pueden integrarse a baterías ya existentes, acelerando la adopción sin exigir cambios radicales en la cadena de producción.
- EnKoat — Prolonga la vida útil de techos comerciales y reduce la demanda energética de edificios a través de revestimientos avanzados de barrera térmica. El cofundador y CEO Matthew Aguayo está posicionando a la startup en la intersección entre innovación en materiales y eficiencia energética edilicia.
La inteligencia artificial también aparece aquí como una aliada poderosa. Las plataformas de descubrimiento de materiales basadas en IA están acelerando de forma dramática el proceso de identificar compuestos con propiedades específicas, probar hipótesis computacionalmente antes de cualquier experimento físico y optimizar formulaciones con una velocidad que sería imposible por los métodos tradicionales. Lo que antes tomaba décadas de investigación en laboratorio ahora puede comprimirse en meses, y eso cambia completamente el ritmo con que las nuevas soluciones llegan al mercado.
Además del descubrimiento de nuevos materiales, hay un segmento igualmente importante enfocado en el reciclaje y el reaprovechamiento de los minerales ya existentes. Con la flota global de vehículos eléctricos creciendo a un ritmo acelerado, la cantidad de baterías que llegarán al final de su vida útil en los próximos años representa tanto un desafío logístico como una enorme oportunidad económica. Las startups que desarrollan procesos eficientes de recuperación de litio, cobalto y otros materiales preciosos a partir de baterías usadas están posicionadas para capturar valor en un mercado que prácticamente no existía hace cinco años. La combinación de presión regulatoria, escasez de materia prima virgen y avances tecnológicos crea un ambiente muy favorable para quienes apostaron temprano en este segmento. 🔋
Adaptación climática: el segmento que finalmente se ganó el respeto de los inversores
Durante mucho tiempo, la adaptación climática fue tratada como la hermana pobre de la mitigación. Mientras las soluciones de energía limpia y eficiencia energética recibían miles de millones en inversiones, las tecnologías orientadas a ayudar a comunidades, ciudades y empresas a adaptarse a los impactos ya inevitables del cambio climático quedaban al margen de las grandes rondas. Eso comenzó a cambiar de forma bastante clara en 2025, con un crecimiento del 64% en el financiamiento del sector y el reconocimiento definitivo de que la adaptación climática es, efectivamente, una clase de activo legítima y con retornos consistentes. El mercado finalmente entendió que los eventos climáticos extremos no son anomalías pasajeras, sino una nueva normalidad que exige infraestructura, tecnología y servicios específicos para ser gestionada.
Las cinco startups que Trellis destacó en esta categoría trabajan con un espectro amplio de soluciones que van desde la gestión de desastres hasta la agricultura resiliente:
- Beehive — Plataforma de IA que ayuda a las empresas a prepararse y responder ante desastres naturales, además de automatizar informes de riesgo climático. El CEO Adriel Lubarsky creó una herramienta que transforma la gestión de crisis de reactiva a proactiva, usando datos predictivos para anticipar escenarios y reducir pérdidas.
- Nucleic Sensing Systems — Despliega biosensores autónomos que monitorean la calidad del agua y señales biológicas nocivas en tiempo real. La tecnología es especialmente relevante en escenarios posdesastre y para comunidades que dependen de fuentes hídricas vulnerables a la contaminación.
- Helix Earth — Elimina la humedad antes del proceso de enfriamiento, reduciendo el consumo energético del aire acondicionado y mejorando la calidad del aire interior. Cofundada por Rawand Rasheed, la empresa ofrece una solución elegante para un problema que se va a agravar a medida que las olas de calor se vuelvan más frecuentes e intensas.
- California Cultured — Produce café y chocolate a escala industrial mediante biomanufactura de células vegetales. El CEO Alan Perlstein está construyendo una alternativa concreta para cadenas agrícolas que están siendo profundamente afectadas por el cambio climático, especialmente en regiones tropicales.
- Sensegrass — Proporciona sensores de inteligencia del suelo y herramientas de agronomía basadas en IA para ayudar a los productores rurales a optimizar rendimientos y construir resiliencia climática. El CEO Lalit Gautam lidera una solución que conecta datos granulares de campo con recomendaciones accionables, haciendo que la agricultura de precisión sea accesible a gran escala.
Lo que hace a este segmento particularmente interesante desde el punto de vista de la innovación es que las soluciones de adaptación climática muchas veces tienen un atractivo comercial muy directo e inmediato. A diferencia de las tecnologías de mitigación cuyos beneficios son difusos y de largo plazo, una plataforma que ayuda a una aseguradora a valorar mejor el riesgo de inundación o que permite a un productor rural ahorrar un 30% en el uso de agua tiene un retorno sobre la inversión medible y rápido. Esto facilita la generación de ingresos y la construcción de modelos de negocio sostenibles, lo que a su vez atrae más capital y acelera el crecimiento. Es un ciclo virtuoso que se está consolidando ahora, y las empresas que estén bien posicionadas en 2026 tendrán una ventaja competitiva considerable en los años siguientes. 🌍
Competiciones de pitch en vivo para conocer a los finalistas
Además de la lista publicada, Trellis organizó una serie de competiciones virtuales de pitch donde los fundadores de las 15 startups presentan sus soluciones y responden preguntas de inversores en vivo. Los eventos se realizan en miércoles consecutivos al mediodía en horario de la costa este de EE.UU.: la ronda de data centers fue programada para el 20 de mayo, la de materiales para el 27 de mayo, y la de adaptación climática para el 3 de junio. Cada sesión reúne a los cinco finalistas de la respectiva categoría, ofreciendo una oportunidad de ver la profundidad técnica y la visión de mercado de cada equipo en acción.
Este formato de competición se convirtió en un termómetro valioso para el ecosistema de climate tech. Las preguntas de los inversores durante los pitches suelen revelar qué métricas y modelos de negocio están realmente atrayendo capital, y las respuestas de los fundadores dan una medida clara del grado de madurez de cada solución. Para quienes siguen el sector, son eventos que funcionan como una especie de anticipo de lo que va a ganar tracción en los próximos 12 a 18 meses.
El panorama para 2026 y el papel central de la inteligencia artificial
El panorama que se dibuja para 2026 es el de un ecosistema de climate tech más maduro, más diversificado y con mucho más capital disponible que en cualquier momento anterior. La inteligencia artificial dejó de ser un diferencial y pasó a ser una expectativa básica en prácticamente todas las categorías, ya sea para optimizar el consumo energético de los data centers, acelerar el descubrimiento de nuevos materiales o analizar riesgos climáticos con precisión quirúrgica.
La convergencia entre IA y sostenibilidad está creando un tipo nuevo de empresa que no encaja fácilmente en las categorías tradicionales de cleantech o deep tech. Son negocios que nacen con una capa de inteligencia computacional integrada desde el primer día, capaces de aprender y adaptarse conforme recopilan datos del mundo real. Esto les da a estas startups una ventaja competitiva dinámica que tiende a ampliarse con el tiempo, creando fosos estratégicos difíciles de replicar por competidores que llegan tarde al juego.
El mensaje que deja este relevamiento de Trellis es bastante directo: el sector de tecnología climática superó la fase de promesa y entró definitivamente en la fase de ejecución. Con 92.000 millones de dólares en capital fresco comprometido, la cuestión ya no es si estas soluciones van a encontrar mercado, sino qué empresas van a lograr escalar lo suficientemente rápido para capturar la demanda que ya está tocando la puerta. Las 15 startups de esta lista representan solo la punta del iceberg, pero ofrecen un retrato bastante fiel de las apuestas que inversores y analistas consideran más prometedoras para los próximos años. 🚀
