La energía está en el centro de una de las mayores transformaciones que la humanidad ha enfrentado jamás.
Mientras el debate público todavía gira en torno al consumo de los centros de datos de inteligencia artificial, Breakthrough Energy, la organización fundada por Bill Gates, ya tiene la mirada puesta en un escenario mucho mayor. Y fíjate qué interesante: para ellos, los centros de datos representan apenas un aumento de cerca del 10% sobre una demanda de electricidad que se mantuvo básicamente estable durante los últimos 30 años. Parece mucho, pero según Eric Toone, socio gerente de Breakthrough Energy Ventures, los centros de datos son el verdadero canario en la mina de carbón. Están señalando algo mucho más grande que está por venir: un aumento masivo en la demanda global de electricidad. 🌍
Ese aumento está proyectado para dispararse a medida que los países electrifiquen sectores enteros de sus economías para contener las emisiones de carbono. En palabras del propio Toone, electrificarlo todo implica un aumento de tres veces en la demanda de electricidad. O sea, la carrera actual por fuentes de energía va a parecer un juego de niños comparada con lo que viene en las próximas décadas. Es un escenario que cambia completamente las reglas del juego para cualquier empresa, gobierno o tecnología que dependa de la generación, transmisión y almacenamiento de energía.
Y es exactamente ahí donde entran las startups seleccionadas para la sexta edición del programa Breakthrough Energy Fellows. Son 21 empresas apostando por tecnologías que van desde la fusión nuclear hasta el hidrógeno con amoníaco, pasando por semiconductores más eficientes e incluso robótica para minería en el fondo del océano. 🌊 TechCrunch tuvo acceso exclusivo a esta nueva promoción, y cada una de estas empresas comparte una misión en común: ayudar al mundo a lidiar con un futuro energético que va a llegar mucho más rápido de lo que la mayoría de la gente imagina.
El Programa que Está Redefiniendo la Carrera por la Descarbonización
El Breakthrough Energy Fellows no es un acelerador cualquiera. Creado con el objetivo explícito de financiar tecnologías climáticas en etapa inicial, el programa apuesta por proyectos que el mercado tradicional de venture capital todavía considera demasiado arriesgados. La lógica es directa y Toone la resume bien: siempre están justo en la línea entre no financiar cosas tontas y hacer grandes apuestas con la esperanza de conseguir grandes retornos. Es esa filosofía la que une a las 21 startups de esta nueva cohorte, cada una trabajando en frentes que van mucho más allá de lo que los titulares tecnológicos suelen cubrir.
Vale destacar que esta es la primera promoción anunciada desde la salida de Ashley Grosh, quien lideraba el programa Fellows y ahora se convirtió en socia de WovenEarth Ventures. En este periodo de transición, el director sénior Benjamin Gaddy está actuando como director interino mientras la organización define los próximos pasos. Incluso con el cambio de mando, esta cohorte mantuvo la fórmula que definió los años anteriores, demostrando que el ADN del programa sigue firme.
Lo que hace esta edición particularmente interesante es la diversidad de enfoques. No se trata solo de paneles solares más baratos o turbinas eólicas mejores, que son soluciones importantes, pero que ya tienen actores consolidados en el mercado. Aquí estamos hablando de tecnologías que todavía necesitan demostrar que funcionan a escala, como reactores de fusión, sistemas de gestión térmica de próxima generación y nuevas formas de producir y transportar hidrógeno de manera económicamente viable. Breakthrough Energy está, en la práctica, financiando el futuro antes de que sea obvio para todo el mundo.
Otro punto que llama la atención es el reconocimiento explícito de que la descarbonización plena no va a ocurrir tan rápido como los escenarios más optimistas preveían. Como el propio Toone admitió, mucha gente esperaba que fuéramos capaces de descarbonizar más rápido de lo que realmente hemos podido. Va a llevar más tiempo y va a ser más difícil de lo que se imaginaba, y eso lleva directamente a la necesidad de adaptación. No es pesimismo, es realismo estratégico.
Fusión Nuclear y las Apuestas Más Audaces de la Cohorte
Algunas de las empresas de esta promoción son, sin duda, apuestas audaces. Entre ellas está Borealis Fusion, una startup que persigue la energía de fusión usando combustible de protón-boro. Este material es ampliamente disponible, pero tiene un desafío enorme: es extremadamente difícil calentarlo hasta las temperaturas necesarias para encender las reacciones de fusión. Aunque sea una apuesta a largo plazo y de alto riesgo, el potencial es gigantesco. Según Gaddy, si logran hacerlo funcionar, será posible alcanzar un costo de energía mucho menor.
Otra startup en el mismo frente es StarWarden, que está trabajando en tecnología de gestión térmica para futuros reactores de fusión. Este es uno de esos problemas de ingeniería que rara vez aparecen en los titulares, pero que son absolutamente cruciales. Sin una forma eficiente de lidiar con el calor extremo generado por las reacciones, ningún reactor de fusión puede operar de forma sostenible. Es el tipo de pieza invisible que puede determinar el éxito o el fracaso de toda una tecnología.
La fusión nuclear, que durante décadas fue tratada como una promesa eterna y nunca realizada, está pasando por un momento de efervescencia real. Una startup en este espacio, con acceso al ecosistema y al financiamiento de Breakthrough Energy, puede acelerar etapas que normalmente llevarían décadas dentro de laboratorios gubernamentales. El riesgo es alto, pero el retorno potencial para el sistema de energía global es proporcional. ⚡
Semiconductores, Eficiencia y el Impacto que Nadie Ve
No toda revolución energética necesita ser espectacular. Algunas de las apuestas más inteligentes de esta cohorte están justamente en la búsqueda de eficiencia en semiconductores y centros de datos. Empresas como Bedrock Semiconductor, K1 Semiconductor y VariFlux están trabajando en formas de extraer más rendimiento y ahorro de los chips que están dentro de prácticamente todo hoy en día.
K1, por ejemplo, está desarrollando un método nuevo y más eficiente para procesar materiales semiconductores esenciales, como el nitruro de galio y el carburo de silicio. Y el impacto de esto puede ser enorme. De acuerdo con Gaddy, sería posible reducir el costo de esa electrónica de potencia en quizás un 50%, o incluso más. Cuando piensas que estos componentes están presentes a escala de miles de millones de unidades, cada ganancia de eficiencia tiene un efecto multiplicador gigantesco en la demanda global de electricidad.
Es por eso que la eficiencia aparece como un tema transversal en varias de las empresas seleccionadas. Cuando hablamos de semiconductores más eficientes, estamos hablando de reducir el consumo de los chips que funcionan desde smartphones hasta los servidores de inteligencia artificial. Las mejoras en esta capa no aparecen en los titulares, pero pueden ser tan relevantes como la construcción de una planta solar de gran escala. Es el tipo de innovación silenciosa que sostiene toda la transición energética detrás de bastidores. 🔋
Hidrógeno, Amoníaco, Agricultura y Minerales Críticos
Entre las tecnologías más comentadas dentro de la nueva promoción, el hidrógeno ocupa un lugar destacado. Empresas como AmHyTech y Ammovolt Energy están desarrollando formas de usar y transportar hidrógeno por medio del amoníaco. Y la explicación de Toone para esto es una de las mejores metáforas del sector: el hidrógeno es la navaja suiza de la energía. Si tienes suficiente hidrógeno, y sobre todo si es lo bastante barato, puedes hacer cualquier cosa.
El problema es que la infraestructura para mover este gas simplemente no existe. Según Toone, hay prácticamente cero capacidad instalada en Estados Unidos para ello. No existe una forma sencilla de transportar hidrógeno por ahí, y es justamente ahí donde el amoníaco entra como una alternativa prometedora. Funciona como un vector energético que puede transportar hidrógeno de forma mucho más estable y densa, abriendo camino para aplicaciones en sectores que la electrificación directa no logra alcanzar, como la industria pesada y el transporte de larga distancia.
Pero Breakthrough Energy no se quedó ahí. La organización también está apostando por la agricultura y los minerales críticos. Entre las tecnologías seleccionadas hay técnicas de sensado molecular para detectar enfermedades en cultivos y sistemas de robótica para recolectar minerales del fondo del océano, minimizando al máximo el impacto ambiental. La conexión con la transición energética es directa: la demanda de minerales críticos como litio, cobalto y níquel, esenciales para baterías y sistemas de almacenamiento, va a dispararse en las próximas décadas, y las reservas terrestres ya están bajo enorme presión. La empresa Mithril Minerals es una de las que explora justamente esta nueva frontera de abastecimiento. 🌊
Lo Que Esta Selección Dice Sobre el Futuro de la Energía
Mirar a las 21 empresas de esta cohorte es, de cierta forma, mirar un mapa de las apuestas tecnológicas más relevantes del próximo ciclo de innovación en energía. No es un mapa perfecto, porque ninguna selección logra capturar todo, pero es un retrato honesto de dónde las personas mejor informadas sobre el tema están poniendo sus fichas ahora. Y lo que ese mapa muestra es que la transición energética se está volviendo más compleja, no más simple.
Las soluciones de primera generación, como solar, eólica y vehículos eléctricos, ya están creciendo a escala. Ahora el desafío es resolver las capas más difíciles del problema: industria pesada, transporte de larga distancia, almacenamiento a largo plazo y adaptación a los cambios que ya son inevitables. La presencia del hidrógeno, del amoníaco y de la fusión nuclear en esta lista refuerza algo que los especialistas del sector vienen diciendo desde hace años: no existe una solución única para descarbonizar toda la economía global.
Por último, el giro que Breakthrough Energy señaló al incluir tecnologías de adaptación climática en el portafolio de esta edición es una señal importante para todo el ecosistema de innovación. Significa que la descarbonización y la resiliencia climática ya no son conversaciones separadas. Necesitan ocurrir en paralelo, con la misma urgencia y el mismo nivel de inversión. Las startups que entiendan esta doble misión van a estar en un lugar muy interesante cuando el mercado finalmente empiece a poner precio al riesgo climático de forma realista. Y ese momento, por cómo van las cosas, está llegando más rápido de lo esperado. ⚡
