Startup de US$ 250 millones desafía a Salesforce con agentes de IA autónomos
Actively AI es una startup con sede en Nueva York que está dando mucho de qué hablar en el mundo de las ventas corporativas, y con razón. Con apenas unos años de camino, la empresa llegó con una propuesta bastante directa: poner agentes autónomos de inteligencia artificial a hacer el trabajo que hoy depende de equipos enteros de ventas. ¿El objetivo? Nada menos que Salesforce, el gigante que domina el mercado de CRM desde hace décadas.
La idea central es simple, pero poderosa: en lugar de depender de representantes humanos para rastrear y priorizar cientos de cuentas de forma manual, Actively crea un agente de IA dedicado para cada cuenta. Construido sobre modelos de lenguaje avanzados y entrenado con los datos históricos de la propia empresa cliente, ese agente investiga información sobre la cuenta, redacta abordajes personalizados, arma presentaciones, identifica lo que los representantes humanos pasaron por alto y además sugiere los próximos pasos — todo de forma autónoma.
Como resumió Mihir Garimella, cofundador y CEO de Actively, de 26 años: si tuvieras dinero ilimitado, contratarías un millón de vendedores y pondrías uno en cada empresa. Ahora, con agentes de IA, eso es posible.
Y los números que la empresa ya presenta son difíciles de ignorar. 👀
Con un aporte reciente de US$ 45 millones en una ronda Serie B coliderada por TCV y First Harmonic, y una valoración de mercado de US$ 250 millones, Actively AI entra de lleno en la conversación sobre el futuro del software empresarial. La ronda ocurre poco más de un año después de la Serie A de US$ 17,5 millones liderada por Bain Capital Ventures, lo que lleva el financiamiento total de la empresa a US$ 67,5 millones.
Lo que Actively AI realmente hace diferente
La propuesta de Actively AI va mucho más allá de una herramienta más de automatización de ventas. La empresa no entrega un asistente que solo sugiere acciones u organiza tareas en una lista bonita. Lo que construyó es, en la práctica, una capa inteligente que actúa de forma autónoma dentro del proceso comercial, tomando decisiones, ejecutando investigaciones y generando contenido personalizado sin que un humano tenga que intervenir en cada etapa. Esto cambia completamente la dinámica de cómo un equipo de ventas opera en el día a día, especialmente en empresas que manejan un volumen grande de cuentas y necesitan escalar sin necesariamente contratar más personas.
Cada cuenta recibe un agente de inteligencia artificial dedicado, que funciona casi como un analista propio de esa relación comercial. Ese agente monitorea señales de intención de compra, acompaña cambios en el mercado y en el perfil de la empresa objetivo, adapta los mensajes de abordaje conforme el contexto evoluciona y además decide cuál es el momento adecuado para activar a un representante humano. No es exageración decir que el sistema funciona como un SDR — ese profesional de preventa responsable de calificar leads — solo que operando a escala y sin pausas. Para empresas que necesitan cubrir cientos o hasta miles de cuentas simultáneamente, esto representa un cambio muy concreto en la operación.
Lo que hace todo esto aún más interesante es que Actively no está simplemente automatizando tareas repetitivas. La plataforma usa modelos avanzados de lenguaje y razonamiento para construir argumentos de venta contextualizados, identificar a los tomadores de decisión correctos dentro de una organización y hasta anticipar objeciones comunes con base en el historial de interacciones. Esa capacidad de razonamiento aplicado al contexto comercial es exactamente lo que diferencia a los agentes autónomos de cualquier otra herramienta de automatización que ya existía antes en el mercado.
Resultados concretos que llaman la atención
Los clientes que ya adoptaron la plataforma de Actively AI están reportando resultados bastante expresivos, y eso ayuda a entender por qué la empresa logró atraer tanta inversión en tan poco tiempo.
Ramp, fintech valorada en US$ 32 mil millones, atribuye decenas de millones de dólares en nuevos ingresos a lo largo del último año al sistema de Actively. Además, los negocios impulsados por la IA de la plataforma presentaron una tasa de cierre cerca de un 23% mayor en comparación con abordajes tradicionales. Ese es un número significativo cuando hablamos de ventas B2B a escala.
Otro caso que ilustra bien el impacto es el de Verkada, startup de seguridad. Según la empresa, la plataforma de Actively duplicó la productividad de los representantes de ventas, con cada vendedor logrando agendar alrededor de 25 reuniones por mes — un volumen que normalmente requeriría un equipo mucho más grande para ser alcanzado.
Estos casos no son solo métricas bonitas en una presentación para inversores. Muestran que la propuesta de los agentes autónomos aplicados a ventas ya funciona en la práctica y está generando impacto medible en empresas de diferentes sectores.
Los fundadores detrás de Actively AI
Actively AI fue fundada en 2022 por Mihir Garimella y Anshul Gupta, quienes se conocieron en Stanford. Ambos tienen menos de 30 años, y la dupla aporta una perspectiva generacional interesante al problema que están intentando resolver.
Gupta, de 27 años, suele destacar que el modelo de datos de Salesforce fue construido en 1999 — literalmente el año en que él y Garimella nacieron. En la visión de los fundadores, aquel modelo era perfecto para un mundo donde todo lo hacían humanos, pero la inteligencia artificial les movió el piso debajo de esa premisa.
La analogía que usan es bastante ilustrativa: Salesforce estaría viviendo un problema de carruaje sin caballo. La referencia es a los carruajes del siglo 19 que sustituyeron caballos por motores recién inventados, pero mantuvieron básicamente el mismo diseño. En la visión de Actively, Salesforce está haciendo algo similar al agregar IA sobre un software que fue diseñado para un mundo donde los humanos insertaban y actualizaban datos manualmente.
Es el clásico dilema del innovador, como lo define Gupta: la empresa dominante tiene dificultad para abrazar un cambio que cuestiona fundamentalmente el modelo que la hizo exitosa.
Por qué Salesforce está en el centro de esta disputa
Salesforce no llegó a la posición que ocupa hoy por casualidad. Durante décadas, la empresa construyó un ecosistema robusto de CRM que se volvió prácticamente indispensable para equipos comerciales en todo el mundo. Integraciones, socios, certificaciones, comunidades de usuarios — todo eso crea una barrera de entrada enorme para cualquier competidor que quiera disputar ese espacio.
Pero lo que Actively AI está haciendo no es exactamente una competencia directa en el terreno tradicional del CRM. La startup está atacando por un flanco diferente: cuestiona si el modelo actual, donde humanos gestionan herramientas, todavía tiene sentido cuando los agentes de IA pueden gestionar los propios procesos.
Salesforce, por su parte, no se ha quedado de brazos cruzados. La empresa ha invertido fuerte en su propia suite de IA, Agentforce. De acuerdo con los resultados financieros divulgados en febrero, Agentforce ya generó más de US$ 9 mil millones en ventas para clientes y genera aproximadamente US$ 800 millones en ingresos recurrentes anuales. La herramienta está en uso en más de 23 mil empresas, y Salesforce también estaría planeando el lanzamiento de un nuevo producto llamado Agent Albert, capaz de analizar datos automáticamente y tomar acciones por cuenta propia.
Sin embargo, algunos clientes han reportado dificultades con la IA de Salesforce. Según reportajes de medios como The Information y The Wall Street Journal, el sistema ha producido respuestas incorrectas en algunos escenarios y enfrenta dificultades para extraer datos fuera del ecosistema Salesforce. Cuestiones más complejas y con matices también representan desafíos para la herramienta, según esos reportes. Salesforce contestó esas caracterizaciones y afirmó que su plataforma es un sistema unificado donde IA y datos funcionan juntos, en lugar de un stack heredado con IA agregada por encima.
El CEO Marc Benioff ha rechazado la idea de un inminente apocalipsis del SaaS, argumentando que la inteligencia artificial va a fortalecer a la empresa en lugar de debilitarla.
Aun así, existe una diferencia estructural entre agregar capas de IA sobre un sistema ya existente y construir algo donde la IA es el núcleo desde el inicio. Actively AI fue creada desde cero para un mundo donde los agentes autónomos son los protagonistas del proceso, no solo auxiliares. Esto le da a la startup una ventaja arquitectónica que es difícil de replicar simplemente agregando funcionalidades nuevas encima de una plataforma que ya tiene más de 25 años de historia.
El contexto más amplio: la IA sacudiendo el mercado de software
La historia de Actively AI no existe en el vacío. La inteligencia artificial está comenzando a remodelar cómo el software es construido y utilizado en prácticamente todas las categorías. Modelos más avanzados dejaron en evidencia que bloques enteros de trabajo — desde la generación de código hasta la recolección de leads de ventas — pueden ser totalmente automatizados.
Este movimiento ha causado una ola de presión sobre las acciones de empresas consolidadas de software empresarial. La plataforma de diseño Figma, por ejemplo, vio sus acciones caer más de un 50% en el último año, presionada por herramientas como Claude Design de Anthropic. Tanto Intuit como ServiceNow vieron sus acciones retroceder cerca de un 40% en 2025. Y el propio Salesforce acumula una caída de cerca del 30% en 2026.
Este escenario refuerza la percepción de que las empresas que no logren adaptarse rápidamente a la lógica de los agentes autónomos pueden perder relevancia. Y para startups como Actively, que ya nacen con esa arquitectura nativa, el momento actual representa una ventana de oportunidad enorme.
Integración en lugar de sustitución — por ahora
Un detalle importante sobre el enfoque de Actively AI es que no exige que las empresas abandonen Salesforce para comenzar a usar la plataforma. La tecnología de la startup se integra directamente a las herramientas que los equipos ya utilizan en el día a día, incluyendo correo electrónico, Slack y, sí, el propio Salesforce.
Esta estrategia es inteligente porque reduce la fricción de adopción. Nadie necesita hacer una migración dolorosa ni convencer a toda la organización de abandonar una herramienta que ya está profundamente enraizada en los procesos. Actively simplemente se acopla a lo que ya existe y comienza a operar como una capa adicional de inteligencia.
Pero Garimella hace una observación estratégica relevante: con el tiempo, el valor va a migrar del lugar donde los datos están almacenados hacia los sistemas que efectivamente utilizan esos datos. En lugar de funcionar como la fuente central de verdad, software como Salesforce puede terminar convirtiéndose en apenas una más de las varias fuentes que alimentan una capa más amplia de inteligencia.
Gupta complementa esta visión diciendo que existe una ventana abierta con este cambio tecnológico cataclísmico. En la medida en que las empresas pasen a depender menos de Salesforce como su fuente de verdad, eventualmente podrían comenzar a reemplazarlo.
Lo que los inversores están viendo
Ali Rowghani, fundador de First Harmonic y uno de los inversores de la ronda, aporta una perspectiva interesante. Rowghani fue COO de Twitter e inversor inicial en empresas como DoorDash y Coinbase, lo que le da peso a su evaluación. En su visión, Actively tiene una ventaja porque está construyendo para un mundo dominado por agentes. Reconoce que Salesforce va a reaccionar, pero afirma que este tipo de disrupción en las premisas fundamentales de una tecnología crea oportunidad para startups.
El aporte de US$ 45 millones no es solo una validación financiera. Representa la confianza de inversores experimentados en que este modelo — donde agentes de IA operan de forma independiente dentro de procesos comerciales complejos — tiene potencial real de escala. Una valoración de US$ 250 millones para una empresa aún joven indica que el mercado se está tomando esta apuesta muy en serio.
Lo que este movimiento revela sobre el futuro del software empresarial
La trayectoria de Actively AI no es un caso aislado. Forma parte de una ola mayor de startups que están rediseñando categorías enteras de software empresarial a partir de la lógica de los agentes autónomos. Lo que antes hacían personas usando herramientas está progresivamente siendo hecho por sistemas de inteligencia artificial que usan las herramientas por cuenta propia, mientras los humanos supervisan resultados en lugar de ejecutar tareas. Esta inversión de roles tiene implicaciones enormes para cómo las empresas contratan, capacitan y organizan sus equipos, especialmente en las áreas de ventas, marketing y atención al cliente.
Para las empresas que necesitan decidir cómo posicionar su stack tecnológico en los próximos años, lo que Actively AI representa es una oportunidad de repensar premisas antiguas. No se trata solo de cambiar una herramienta por otra, sino de cuestionar si el proceso en sí todavía necesita funcionar de la misma forma. La innovación en software siempre avanzó en olas, y cada ola trajo consigo nuevos líderes de mercado.
Cuando miras los casos de uso que Actively ya demostró — donde equipos de ventas lograron aumentar significativamente la cobertura de cuentas sin ampliar la plantilla — resulta más fácil entender por qué el entusiasmo en torno a la empresa es tan grande. La pregunta que queda en el aire es si estamos al inicio de otra de esas grandes transiciones y, si es así, quién va a estar mejor posicionado para aprovechar lo que viene. 🚀
