La Inteligencia Artificial Impulsa las Acciones Tecnológicas Mientras los Semiconductores y la Batalla Musk vs. Altman Dominan la Semana
La inteligencia artificial sigue siendo el mayor motor del mercado tecnológico, y la semana que pasó lo dejó bien claro. Las llamadas Magnificent Seven presentaron sus resultados trimestrales y, aunque hubo algunas reservas sobre los crecientes gastos en infraestructura, el mercado reaccionó bien, empujando las acciones a récords históricos. El comercio impulsado por IA ayudó a llevar las bolsas a máximos históricos la semana pasada, consolidando la narrativa de que esta tecnología ya no es una promesa de futuro, sino una realidad presente en los balances de las empresas más grandes del planeta.
Pero el espectáculo no terminó. Ahora, los reflectores apuntan hacia el sector de semiconductores, con empresas como AMD, Arm Holdings y Lattice Semiconductor en la fila para divulgar sus números. La gran pregunta es si la demanda de chips para centros de datos sigue firme y si las restricciones de oferta, especialmente en componentes como chips de memoria, pueden generar cuellos de botella a corto plazo.
Y eso no es todo lo que está moviendo las noticias tech. Elon Musk está dentro de un tribunal en California, enfrentando a Sam Altman y a OpenAI en un juicio que se convirtió en una de las disputas más ruidosas del mundo de la tecnología, con mensajes amenazantes filtrados y acusaciones fuertes de ambos lados. Mientras tanto, Nvidia admitió que su cuota de mercado en China llegó a cero, Meta sorprendió a todos metiéndose de lleno en el mundo de la robótica humanoide, y Anthropic avanza para superar a la propia OpenAI en valoración de mercado.
Están pasando muchas cosas, ¿no? 👇 Vamos a entender todo.
Magnificent Seven: Ganancias que Impresionan, Gastos que Asustan
Cuando las gigantes del sector tecnológico abren sus balances trimestrales, todo el mercado contiene la respiración. Esta vez no fue diferente. Las acciones tecnológicas de las Magnificent Seven trajeron resultados que, en promedio, superaron las expectativas de los analistas. La inteligencia artificial apareció como protagonista en prácticamente todos los reportes, ya sea como justificación para las fuertes inversiones en infraestructura, ya sea como el diferencial que está impulsando los ingresos al alza.
Cuatro de estas gigantes reportaron sus números el mismo miércoles, y el resultado fue un aluvión de información para que los inversores digirieran de una sola vez:
- Alphabet (Google): Reportó fortaleza en el segmento de nube y en los modelos Gemini de inteligencia artificial, con ganancias por acción de 5,11 dólares frente a estimaciones de 2,62 dólares. Las acciones subieron 6% en el after-market, siendo la única entre las cuatro en reaccionar positivamente.
- Microsoft: Superó las expectativas en ingresos y beneficios, pero las acciones cayeron 2% en el mercado extendido. El negocio de IA creció 123% interanual, aunque las preocupaciones por el crecimiento de Azure y la relación con OpenAI siguieron pesando.
- Meta: A pesar de superar las estimaciones de ganancias del primer trimestre, elevó su previsión de inversiones de capital a entre 125.000 y 145.000 millones de dólares en 2026, un aumento de 10.000 millones en ambos extremos respecto a enero. Las acciones retrocedieron 6%.
- Amazon: La unidad de nube AWS registró su crecimiento más rápido en 15 trimestres, pero los gastos en IA pesaron en el flujo de caja libre. Las acciones cayeron cerca de 4%, a pesar de las ganancias por encima de lo esperado.
Apple, que reportó el jueves, trajo números especialmente fuertes. Con ganancias por acción de 2,01 dólares sobre ingresos de 111.200 millones de dólares, superó las proyecciones de Wall Street. Los ingresos del iPhone crecieron 20% por segundo trimestre consecutivo, alcanzando 56.990 millones de dólares. Los ingresos provenientes de China quedaron en 20.490 millones de dólares, por encima de las expectativas de 18.900 millones. Las acciones subieron cerca de 5% el viernes, y la empresa anticipa una fuerte demanda por la línea iPhone 17, a pesar de las restricciones en la cadena de suministro.
Un detalle curioso vino del segmento Mac. El CEO Tim Cook reveló que desarrolladores de IA y entusiastas están comprando Mac minis y Mac Studios a un ritmo acelerado para ejecutar la plataforma de agentes de IA llamada OpenClaw. La demanda superó las previsiones internas de Apple, y Cook afirmó que puede llevar varios meses hasta que la oferta alcance el equilibrio con la demanda. Es una señal más de cómo la inteligencia artificial está desbordando los centros de datos y llegando al hardware de consumo.
El punto de atención, sin embargo, quedó en los gastos. Las empresas están vertiendo dinero en centros de datos, servidores y chips para sostener la carrera por la inteligencia artificial generativa, y eso generó cierta incomodidad entre los inversores más conservadores. En el caso de Meta, además de los costos de IA, se destacaron dos riesgos adicionales en el informe trimestral: la inflación en los componentes de infraestructura, que no afecta solo a consumidores domésticos, y los crecientes desafíos regulatorios tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos.
Amazon ofreció un contrapunto interesante a esa preocupación por los gastos. La empresa reveló que su backlog de contratos de nube, es decir, negocios ya cerrados pero que todavía no se convirtieron en ingresos, saltó a 364.000 millones de dólares en el primer trimestre. Eso sin contar el reciente acuerdo con Anthropic valorado en más de 100.000 millones de dólares. Es un aumento significativo respecto a los 244.000 millones del trimestre anterior, ofreciendo a los inversores una visión concreta de que la demanda futura justifica los gastos presentes.
Semiconductores: El Próximo Capítulo de la Historia
Con los balances de las Magnificent Seven en el retrovisor, la atención del mercado ahora migra hacia el sector de semiconductores. AMD, Arm Holdings y Lattice Semiconductor son los próximos nombres en la fila, y la expectativa es grande. El motivo es directo: los chips son el corazón de todo lo que involucra inteligencia artificial. Sin semiconductores de alto rendimiento, no existe entrenamiento de modelos, no existe inferencia a gran escala y no existe un centro de datos funcionando al ritmo que la IA exige.
Si los resultados de las Magnificent Seven muestran la perspectiva del comprador, los balances de las empresas de semiconductores revelan el lado de la oferta del boom de IA. Y ese lado ha estado particularmente caliente. El índice PHLX Semiconductor (SOX) se disparó más de 40% y tuvo su mejor mes desde febrero de 2000 en abril, extendiendo la racha récord que ha impulsado el comercio de inteligencia artificial. AMD subió 70% en el último mes antes de los resultados, Arm avanzó 40% y Lattice, 25%.
Ese desempeño extraordinario trae consigo un riesgo. Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers, observó que el rendimiento elevado del sector lo pone en riesgo de corrección. Pero también ponderó que, si los principales componentes del SOX siguen entregando sorpresas positivas, se vuelve mucho más difícil apostar en contra del sector.
AMD, en particular, carga con una expectativa especial. La empresa se ha posicionado como una alternativa competitiva a Nvidia en el segmento de GPUs para inteligencia artificial, y cualquier indicación de que sus chips están ganando tracción puede mover bastante el ánimo del mercado. Arm Holdings, cuyos diseños de procesadores están en prácticamente todos los dispositivos móviles del planeta, viene ampliando su presencia en centros de datos y servidores. Y Lattice Semiconductor, más enfocada en chips programables de bajo consumo, representa un termómetro diferente: el de cómo la IA se está expandiendo más allá de los grandes servidores, llegando a aplicaciones industriales y de borde.
La demanda de chips para centros de datos y las restricciones de oferta que pueden afectar la escasez de otros componentes, como chips de memoria, estarán en el centro de la atención cuando estos números se divulguen.
Nvidia Pierde China y Enfrenta Nuevos Competidores
Dos movimientos que involucran a Nvidia llamaron bastante la atención. El primero, y quizás el más impactante, fue la declaración del CEO Jensen Huang de que la participación de mercado de la empresa en China cayó a cero. Huang hizo el comentario durante una entrevista en el programa Memos to the President, del Special Competitive Studies Project.
Nvidia tenía alrededor del 90% de participación en el mercado global de chips para IA, pero las restricciones de exportación impuestas por el gobierno estadounidense impidieron progresivamente la venta de los procesadores más avanzados a China. Más recientemente, el presidente Trump señaló que permitiría ciertos envíos del chip H200 de Nvidia, pero el secretario de Comercio Howard Lutnick afirmó que la empresa todavía no había enviado ninguno. Los críticos de estas ventas argumentan que los chips inevitablemente ayudarían a las fuerzas armadas chinas a desarrollar y ejecutar software de IA que podría usarse contra Estados Unidos.
El segundo movimiento vino de la competencia. Las acciones de Nvidia cayeron más de 4% el jueves mientras otras fabricantes de chips subían. Amazon destacó durante su conferencia de resultados que su negocio de chips propios está en expansión acelerada. Y Google anunció que pasará a vender sus unidades de procesamiento de tensor (TPUs) personalizadas a clientes seleccionados, quienes podrán instalar los chips en sus propios centros de datos. Hasta entonces, Google solo alquilaba capacidad de TPU desde sus centros de datos.
Nvidia ha descartado las preocupaciones por la competencia, argumentando que sus chips ofrecen mayor flexibilidad para desarrolladores de IA. Y es cierto que Amazon y Alphabet siguen siendo grandes compradores de la infraestructura de IA de Nvidia. Pero el hecho de que los mayores clientes estén simultáneamente desarrollando y vendiendo chips propios añade una capa de complejidad al panorama competitivo que no existía hace dos años.
Elon Musk vs. OpenAI: El Juicio que Todo el Mundo Está Siguiendo
Elon Musk y Sam Altman están cara a cara en un tribunal de California, y el caso se convirtió en uno de los mayores espectáculos jurídicos del mundo de la tecnología en los últimos años. La disputa gira en torno a acusaciones de que Altman, el presidente de OpenAI Greg Brockman y otros habrían engañado a Musk para que donara dinero a OpenAI, prometiendo que la organización permanecería sin fines de lucro, solo para convertirla en una empresa comercial después.
Musk, quien fue cofundador de OpenAI pero dejó la junta directiva, subió al estrado de testigos y no escatimó en declaraciones. En sus comentarios iniciales, adoptó un tono característico de pronunciamientos apocalípticos: si se considera aceptable saquear una institución benéfica, toda la base de las donaciones filantrópicas en Estados Unidos será destruida, según él.
Lo que hizo el caso aún más explosivo fueron los mensajes revelados durante el proceso. En una comunicación con Brockman, Musk preguntó si el cofundador de OpenAI estaría interesado en un acuerdo. Cuando Brockman sugirió que ambas partes abandonaran sus reclamaciones, Musk respondió diciendo que, para el final de esa semana, Brockman y Altman serían los hombres más odiados de América. Los abogados de Brockman, Altman y OpenAI argumentaron que ese mensaje tiende a probar motivación y parcialidad, indicando que la verdadera intención de Musk al presentar la demanda es atacar a un competidor y a sus principales ejecutivos.
En el segundo día de declaraciones, enfrentando el contrainterrogatorio de los abogados de OpenAI, Musk hizo una admisión que llamó la atención: dijo que no leyó la letra pequeña, solo el título, cuando se trataba de la conversión de OpenAI de entidad sin fines de lucro a una estructura con fines de lucro supervisada por una organización sin fines de lucro. También reveló que su startup de IA, xAI, usó OpenAI para entrenar sus propios modelos, clasificando esto como práctica estándar en la industria, donde se usa otras IAs para validar la propia IA.
El lado de OpenAI contraatacó diciendo que las acciones de Musk están motivadas por intereses comerciales propios, ya que él fundó xAI, empresa competidora directa en el mercado de inteligencia artificial. El argumento es que Musk sabía de la transición hacia una estructura comercial y se frustró por no haber permanecido en la empresa ahora que se convirtió en una presencia gigantesca en el espacio de IA.
Independientemente del resultado judicial, el juicio ya está dejando marcas. Expone las tensiones profundas que existen dentro de la industria de IA sobre gobernanza, propósito y concentración de poder. Nombres como el CEO de Microsoft, Satya Nadella, y el propio Altman también deben testificar, convirtiendo el caso en un retrato en vivo de las dinámicas de poder que están definiendo el futuro de la tecnología.
Anthropic Podría Superar a OpenAI en Valoración
Mientras Musk y Altman batallan en los tribunales, otro movimiento en el mercado de IA adquirió contornos históricos. Anthropic, creadora de Claude, está planeando una nueva ronda de financiación que valoraría a la empresa en 900.000 millones de dólares. Si se confirma, sería la primera vez que Anthropic superaría a OpenAI en valor de mercado, ya que OpenAI levantó capital por última vez con una valoración de 852.000 millones de dólares.
Anthropic ya recibió inversiones recientes de Alphabet y Amazon, ambas con una valoración de 350.000 millones de dólares. Alphabet comprometió 10.000 millones en nueva inversión, mientras que Amazon entró con 5.000 millones, ambas manteniendo la opción de aumentar sus participaciones en el futuro. El salto de 350.000 millones a 900.000 millones en pocos meses ilustra la velocidad absurda con la que el mercado de inteligencia artificial se está moviendo.
Meta Entra en la Robótica Humanoide
Fuera del ciclo de balances, Meta sorprendió al anunciar la adquisición de Assured Robot Intelligence, empresa especializada en inteligencia robótica diseñada para permitir que los robots entiendan, predigan y se adapten a comportamientos humanos en entornos complejos y dinámicos. Los cofundadores Lerrel Pinto y Xiaolong Wang liderarán los esfuerzos de Meta en esta área, aportando experiencia en control robótico y autoaprendizaje aplicado al control corporal total de humanoides.
Es un paso que coloca a Meta en competencia directa con empresas como Figure AI, Boston Dynamics, Agility Robotics e incluso con los planes de Tesla en el segmento de robótica con el Optimus. La idea inicial es dirigir estos robots hacia entornos demasiado peligrosos para humanos o hacia posiciones que impliquen movimientos repetitivos capaces de causar lesiones con el tiempo. El movimiento muestra que las fronteras entre los diferentes segmentos tecnológicos están cada vez más difusas, y que las grandes empresas no quieren quedarse fuera de ninguna carrera que involucre IA.
YouTube, Google Cloud y el Crecimiento que No Para
En el ecosistema de Google, YouTube sigue siendo una pieza fundamental. El CEO Sundar Pichai reveló que los espectadores en Estados Unidos están viendo más de 200 millones de horas de contenido de YouTube diariamente en la sala de estar. YouTube Premium registró su mayor aumento trimestral de suscriptores no provenientes de pruebas gratuitas, y los ingresos por publicidad de la plataforma crecieron 11%, alcanzando 9.880 millones de dólares en el primer trimestre. Google informó que su número total de suscripciones de pago alcanzó los 350 millones, con YouTube y Google One como principales impulsores.
En el lado de la nube, los ingresos de Google Cloud se proyectaron en 18.400 millones de dólares, representando un aumento del 50% interanual. Ese crecimiento acelerado en los últimos trimestres, alimentado por los modelos Gemini y por la demanda corporativa de infraestructura de IA, es uno de los principales factores que hicieron que las acciones de Alphabet subieran cerca de 30% en los últimos seis meses.
La decisión de vender TPUs directamente a clientes seleccionados marca un cambio estratégico significativo. Pichai explicó que, a medida que la demanda de TPUs crece entre laboratorios de IA, empresas del mercado de capitales y aplicaciones de computación de alto rendimiento, la empresa pasará a entregar los chips en configuraciones de hardware para los centros de datos propios de los clientes, expandiendo su mercado direccionable.
Qué Esperar de las Próximas Semanas
Lo que queda claro, mirando todos estos movimientos en conjunto, es que el ecosistema de acciones tecnológicas, semiconductores e inteligencia artificial está en uno de los momentos más dinámicos de su historia. Los inversores siguen recompensando a las empresas que logran monetizar la IA de verdad, incluso cuando las inversiones de capital en expansión opacan resultados sólidos.
Los balances de AMD, Arm y Lattice esta semana pueden proporcionar más combustible para las acciones tecnológicas, mientras que el juicio Musk vs. OpenAI promete más revelaciones y drama jurídico. Apple tiene su evento WWDC marcado para el 8 de junio, donde debería dar más pistas sobre su estrategia de IA tras una serie de idas y vueltas que han sido una sombra sobre la empresa. Y todavía está el esperado iPhone plegable y la transición planificada de CEO de Tim Cook a John Ternus en septiembre.
Las ganancias están llegando, pero las tensiones, ya sean geopolíticas, jurídicas o competitivas, también están creciendo al mismo ritmo. Cada pieza de este tablero influye directamente en las demás, y las próximas semanas prometen traer aún más movimiento para quienes siguen el mercado tecnológico. 🚀
